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miércoles, 4 de febrero de 2015

Resistencia a la insulina y resultado en el trastorno bipolar

Resumen
Poco se sabe sobre el impacto de la resistencia a la insulina en el trastorno bipolar.

Objetivos
Examinar la relación entre la resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2 y el curso clínico y los resultados del tratamiento en el trastorno bipolar.

Método
Se midió la glucosa en ayunas y la insulina en 121 adultos con trastorno bipolar. Se diagnosticaron diabetes tipo2 y se determinó la resistencia a la insulina. Se utilizó el National Institute of Mental Health Life Chart para registrar el curso del trastorno bipolar y la Escala Alda para establecerla respuesta al tratamiento profiláctico con litio.

Resultados
Los pacientes con trastorno bipolar y diabetes tipo 2 o resistencia a la insulina tenían tres veces más probabilidades de curso crónico de trastorno bipolar en comparación con los pacientes euglucémico (50% y 48,7%, respectivamente, v. 27.3%, odds ratio(OR) = 3,07, p =0,007), tres veces mayor probabilidad de ciclo rápido (38,5% y 39,5%, respectivamente, v. 18,2%, OR =3,13; p = 0,012) y tenían más probabilidades de ser refractarios al tratamiento con litio (36,8% y 36,7%, respectivamente, v. 3.2% ,OR =8,40, p <0,0001). Todas las asociaciones permanecieron después de controlar la exposición antipsicótica y el índice de masa corporal en los análisis de sensibilidad.

Conclusiones
La resistencia a la insulina comórbida podría ser un factor importante en la resistencia al tratamiento en el trastorno bipolar.


Para acceder al texto completo es necesario consultar las características de suscripción de la fuente original: http://bjp.rcpsych.org/content/206/1/52.abstract

Fuente: http://www.psiquiatria.com/
Autor/es: Cynthia V. Calkin; Martina Ruzickova; Rudolf Uher...(et,al)
Título en inglés: Insulin resistance and outcome in bipolar disorder
Fuente: British Journal of Psychiatry
Referencia: Volumen 206, número 1, página(s) 52-57
Fecha: Enero 2015

miércoles, 28 de enero de 2015

Insomnio adolescente se relaciona con la depresión y la ansiedad

Un estudio en estudiantes de secundaria realizado por profesionales en salud mental de la Universidad de Adelaide ha arrojado nueva luz sobre los vínculos entre las condiciones de salud mental relacionados con el insomnio, entre los adolescentes.
El equipo a cargo del Dr. Pasquale Alvaro encuestó a más de 300 estudiantes de secundaria de Australia 12-18 años de edad para entender mejor sus hábitos de sueño, problemas de salud mental y la hora del día que eran más activos (conocida como su "cronotipo").
Los resultados, publicados ahora en la revista  Sleep Medicine , pueden tener implicaciones para el tratamiento clínico de los adolescentes que experimentan problemas de sueño y de salud mental.
"Las personas con insomnio tienen dificultades para conciliar el sueño o permanecer dormido durante el tiempo que lo necesitan. Se trata de un trastorno del sueño muy extendida entre el público en general, y en la mayoría de los países alrededor del 11% de los adolescentes de 13 a 16 años de experiencia insomnio en algún momento ", dice el Dr. Alvaro.
"Hay una creciente conciencia entre la comunidad científica de que los trastornos de insomnio, depresión y ansiedad están relacionados unos con otros, y estos trastornos contiene neurobiológico superposición, psicológico y factores de riesgo social.
"Tener insomnio, además de la ansiedad o la depresión puede intensificar aún más los problemas que experimentan con cada trastorno individual. Puede conducir a problemas tales como el alcohol y el uso indebido de drogas durante la adolescencia ", dice.
Estudio del Sr. Alvaro encontró que la presencia de insomnio se vinculó de forma independiente con la depresión, trastorno de ansiedad generalizada y el trastorno de pánico entre los adolescentes.
Los adolescentes que fueron más activos en las noches eran más propensas a tener depresión y / o insomnio. Este grupo fue también más propensos a tener el trastorno obsesivo-compulsivo, la ansiedad de separación, y fobia social, aunque estos trastornos a menudo no están vinculados de forma independiente con el insomnio.
"Estos hallazgos sugieren que la cronotipo 'vespertinidad' - ser más activo en las noches - es un factor de riesgo independiente para el insomnio y la depresión. Esto es importante porque los adolescentes tienden a desarrollar una preferencia por las noches, que a veces se convierte en un síndrome por el que mantienen retrasar ir a dormir ", dice el Dr. Alvaro.
"Sobre la base de nuestra evidencia, creemos que los esfuerzos de prevención y tratamiento para el insomnio y la depresión deberían considerar esta combinación de la salud mental, el sueño y la cronotipo vespertinidad, además de los principales enfoques de comportamiento actuales.Prevención y tratamiento esfuerzos para subtipos de ansiedad también deben considerar centrándose en el insomnio y la depresión ".
Fuente: http://www.psypost.org/

lunes, 19 de enero de 2015

Advierten del aumento en el diagnóstico de bipolaridad en niños

Uno de los últimos estudios de psiquiatría en América Latina, arrojó que la depresión es la primera causa de consulta mental en la región. De ellos, el 46% son en quienes alcanzaron un nivel primario de educación, un 40% los que realizaron estudios secundarios y un 12% los profesionales. 

Esa misma investigación, publicada en junio de 2014 en el XVIII Congreso Centroamericano de Psiquiatría,  alertó sobre un aumento en el diagnostico de depresión en niños y adolescentes, pese a que en la mayoría de los casos se suele calificar en personas adultas.

En este contexto, el trastorno afectivo bipolar (TAB) es uno de los tipos de depresión que más ha preocupado al mundo de la psiquiatría y psicología ya que ha habido un gran aumento en el diagnóstico de los niños. 

“A pesar de que ha habido un gran aumento en el diagnóstico de bipolaridad en niños, resulta delicado hacer el diagnóstico antes de los seis años de edad debido a que los niños pequeños suelen presentar cuadros atípicos, siendo difícil predecir si los síntomas que presentan evolucionarán posteriormente hacia bipolaridad o hacia otro trastorno psiquiátrico”, indica la psiquiatra infanto-juvenil del centro de tratamiento de conductas adictivas Nevería, Paula Zomosa. 

Este trastorno puede debutar con un cuadro de depresión y presentar en la adolescencia o adultez un cuadro de exaltación del ánimo y existen indicadores que permiten predecir qué niños y/o adolescentes con depresión tendrán mayor riesgo de ser bipolares.

Sus causas se deben a factores de tipo genético, biológico, psicológico y ambiental. Un niño hijo de un padre bipolar tiene un 25% de riesgo de presentar la enfermedad. Si ambos padres son bipolares, el riesgo aumenta entre un 50 y 70%. De acuerdo a factores externos, hay ciertos hechos que podrían ser desencadenantes en el trastorno como la separación de los padres, problemas escolares o abuso sexual y físico. 

La bipolaridad es un trastorno que se caracteriza por tener cambios rápidos de ánimo con periodos de exaltación (manías) que se pueden manifestar por expansividad o altos niveles de irritabilidad. Estos cambios de conducta hacen al niño mostrarse muy omnipotente, egocéntrico, eufórico o excesivamente optimista y contento, sin causa aparente y con disminución de la necesidad de dormir. 

“Se pueden percibir como niños impredecibles, beligerantes, impulsivos, con explosiones agresivas en forma de “pataletas” severas, frecuentes y desproporcionadas, en relación a temas triviales, como lavarse los dientes o ir a acostarse”, explica la especialista. 

Otro de los rasgos que tienen estos niños son la desinhibición e involucramiento excesiva en actividades riesgosas o placenteras, que pueden convertirse en la adolescencia en una serie de conductas peligrosas como promiscuidad, escaparse de la casa y hasta consumir drogas. 

A diferencia de los adultos, cuyos cuadros clásicos se manifiestan de forma cíclica a los largo de la vida, los más pequeños suelen tener estos síntomas en forma más continua y crónica que episódica. 
Este trastorno se puede confundir con el déficit de atención producto de la hiperactividad, dificultad para concentrarse y baja tolerancia a la frustración que se da en ambos casos
En este punto, la psiquiatra advierte que estos síntomas se pueden confundir con el déficit atencional y trastornos conductuales ya que éstos son frecuentes en ambos casos, producto de la hiperactividad, dificultad para concentrarse, baja tolerancia a la frustración y tendencia a no medir los riesgos. 


“Es frecuente que el TAB de inicio en la niñez y coexista junto a los mismos trastornos mencionados previamente, lo que hace más compleja la distinción”, comenta la psiquiatra. 

La función de los padres

El rol de los padres es fundamental para que un niño conlleve esta enfermedad, que no tiene cura, de la mejor manera. 

La recomendación de los especialistas es solicitar una evaluación por un psiquiatra infanto-juvenil para realizar el diagnóstico donde previamente evaluará los síntomas actuales y remotos, los antecedentes del desarrollo, antecedentes psiquiátricos de la familia e información recopilada del colegio o institución donde se encuentre respecto a su edad. 

La psiquiatra enfatiza en que antes de realizar cualquier diagnóstico se debe descartar el uso de medicamentos, drogas y patología médica pudiendo solicitar exámenes complementarios.

Es importante destacar que no existe ningún examen que permita diagnosticar la bipolaridad, éstos se pueden realizar solamente para descartar otras patologías y como complemento a la evaluación. 

Una vez realizado el estudio diagnóstico, el médico puede orientar a los padres sobre modificaciones que se deban realizar en cuánto a los hábitos del niño, dinámicas en la familia y en el colegio, además de indicar tratamiento farmacológico y dependiendo del caso, psicoterapia individual y/o familiar, afirma la psiquiatra.

FUENTE: Grupo de Diarios de América www.gda.com

lunes, 12 de enero de 2015

IMAGINE ~ John Lennon


Escuchando a John Lennon, en su canción “Imagine”, me conmuevo de su mensaje, cuando nos invita a imaginar que no existen fronteras, ni ninguna razón por la cual justificar la violencia entre hermanos de vida, que ninguna nación, religión, ideología, creencia o juicio tiene más valor que otro y que la PAZ es posible, cuando tomamos la decisión de vivir desde el respeto y el amor.

Iniciando este año 2015, es un buen tiempo para reflexionar sobre nuestras acciones y lo que estamos haciendo, para sumar en positivo, a un mundo en donde prevalezca la tolerancia, la cortesía y el reconocimiento de cada ser humano, como un auténtico individuo

Ser feliz es una decisión personal, que solo puede ser disfrutada,k cuando a través de ella, también somos capaces de generar bienestar para todas aquellas personas que de una forma u otra forman parte de nuestras vidas.


… “Imagine all the people, living life in the peace”… 

jueves, 13 de noviembre de 2014

Depresión: más casos de un mal que estigmatiza


UN DESORDEN ALTAMENTE DISCAPACITANTE

A pesar de la alta prevalencia que tiene, con estimaciones que indican que entre el 8 y el 12 por ciento de la población del mundo sufrirá al menos un episodio a lo largo de su vida, la depresión es una enfermedad que no solo crece, sino que también, según los especialistas, es muy estigmatizante para quienes la padecen, además de ser incapacitante y en muchos casos, recurrente. 

“Lamentablemente, tener cualquier enfermedad en donde se pone en juego la salud mental sigue siendo estigmatizante”, señala el médico psiquiatra Marcelo Bakmas, del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro-Argentina: “La idea de que se trata de una enfermedad de señoras bien es absolutamente falso, afecta a todas las clases sociales, a todas las edades y a ambos sexos, a pesar de que haya una mayor prevalencia entre las mujeres. 



El tema es que probablemente una persona de bajos recursos no pueda quedarse en la cama tirado porque pierde su trabajo, pero esto no implica que no esté deprimido y, además, son las personas que menos alternativas tendrán para superar la crisis”, sostuvo Bakmas. 

En el mismo sentido, Roberto Ré, médico y presidente de la Red Sanar-Argentina, sostuvo que “la depresión es una enfermedad del cerebro y en el cerebro, y estas enfermedades tienen una historia de estigmatización, ya que quienes la padecen han llegado hasta a ser aislados”. 

“Durante estos años hemos aprendido mucho sobre las enfermedades mentales, pero queda mucho por educar, y la gente sigue estigmatizando a la persona que tiene depresión, buscando ver por qué le pasó, intentando encontrar cosas ocultas, y esto es producto de la ignorancia”, apuntó Ré. 

UN DESORDEN MULTIDIMENSIONAL 

La depresión es un desorden multidimensional que afecta a la persona en todos sus aspectos: el emocional, el físico y el cognitivo, e interfiere en su posibilidad de funcionamiento. “El disparador es el distrés -explicó el doctor Ré- es decir, una tensión excesiva, irracional y desadaptativa que provoca la desregulación de los neurotransmisores. 

En conclusión, es una enfermedad biológica altamente discapacitante”. “No hay que quedarse con la mirada de que ‘hay que atender el problema porque una persona deprimida no puede trabajar y entonces afecta al sistema de producción’ -señaló por su parte Bakmas- hay que entender que se trata de un sujeto que no puede cumplir con sus tareas de padre o madre, de amigo, de esposo o esposa, es decir, a todas sus dimensiones”. 

En cuanto a los síntomas emocionales, los médicos mencionan tristeza, incapacidad de disfrute, pesimismo, baja autoestima y puede o no aparecer ansiedad, mientras que en lo referente a lo físico la depresión se traduce en fatiga o pérdida de energía, pérdida del interés sexual, aumento o pérdida de peso y alteración del sueño. 

“Hay un tercer componente -describió Bakmas- que son los síntomas cognitivos que recién hace unos pocos años comenzó a tenerse en cuenta, que es tan importante como los factores emocionales y que implica una lentitud en el pensamiento, el lenguaje y los aspectos motores, una disminución de la concentración, una incapacidad de tomar decisiones y una disminución de la capacidad de aprendizaje”. 

LAS RECAÍDAS 

“Es tan subestimado el tema de los síntomas cognitivos -añadió- que se ha comprobado que el 72 por ciento de las personas que han tenido una depresión pueden sufrir una recaída como consecuencia de haber sido desatendido este aspecto”. Mientras tanto, una encuesta realizada por la Asociación Europea de Depresión, arrojó que más del 60% de los trabajadores encuestados declararon que no informarían a su empleador en caso de ser diagnosticados por depresión.

350 millones De acuerdo a cifras de la OMS, la depresión es una de la afecciones más frecuentes en salud mental: se estima que 350 millones de personas en el mundo tuvieron, tienen o tendrán esta enfermedad.

FUENTE: Diario "El Día" - Argentina. Artículo disponible en su fuente original a través del siguiente enlace: http://www.eldia.com.ar/edis/20141112/Depresion-mas-casos-mal-estigmatiza-informaciongeneral0.htm

jueves, 25 de septiembre de 2014

A propósito de la Agresividad y el Trastorno Bipolar - Titulares que contribuyen a la estigmatización

Conductas agresivas vs trastorno bipolar. Algunas precisiones

Titulares que contribuyen a la estigmatización

Los medios de información hacen un flaco favor cuando en sus titulares tachan a los enfermos con trastorno bipolar de maníacos peligrosos. Sobre todo cuando, tal y como aseguran los expertos, la violencia no es, ni mucho menos, un rasgo definitorio del trastorno bipolar. Sin embargo, los medios se obsesionan en muchos casos en airear que asesinos y otros delincuentes padecen esta enfermedad, lo que contribuye a estigmatizar a estos pacientes y a crear una atmósfera de desconfianza hacia ellos.


Expertos reunidos durante el XII Seminario Lundbeck para periodistas sobre Trastorno Bipolar 'Ánimo sin control', han denunciado que los medios de información contribuyen a estigmatizar el trastorno bipolar. Según los especialistas, se tiende a relacionar conductas agresivas con enfermedad mental; sin embargo, en la mayoría de los casos, los asesinatos se cometen por problemas transitorios, no por problemas mentales.

Ana González-Pinto, jefe de Psiquiatría Clínica del Hospital Universitario Santiago Apóstol de Vitoria, asegura que ‘el paciente bipolar no es violento. Es más fácil que sea víctima a que sea el agresor’. Anabel Martínez Arán, especialista en Psicología Clínica en el Hospital Clínic de Barcelona, completa esta afirmación: ‘Se puede ser violento si está sin medicación durante un estado maniaco y ha consumido bebidas o drogas, igual que cualquier otra persona’. La psicóloga catalana pone el énfasis en ‘los matices’.

Ambas expertas lamentan que hayan existido y existan titulares ‘que generen que la sociedad piense que el trastorno bipolar conduce a asesinatos’. En este mismo sentido se expresa José Manuel Montes, jefe de Sección de Psiquiatría del Hospital Universitario del Sureste de Madrid: ‘A través de la imaginaria popular se trata de explicar actos violentos a través de una subyacente enfermedad mental. Esto tiene que ver con que se busca una explicación para encontrar la tranquilidad. Y tienden a aislar a estas personas como mecanismo preventivo’.

El experto subraya que ‘impacta muchísimo más que una persona con enfermedad mental cometa un acto violento a que el acto no tenga que ver con enfermedades mentales’. Ante esta afirmación, los periodistas participantes en el Seminario concluyeron que sería ‘muy oportuno’ aprovechar casos en los que se mencione el trastorno de la persona o la enfermedad mental que padece ‘para aclarar a la sociedad lo que es el trastorno en sí’ y así contribuir a desestigmatizar las enfermedades mentales.

‘Si con la epilepsia o la lepra se ha dado el paso de disminuir el estigma hasta incluso acabar con él, con la enfermedad mental también se debería dar el paso’, anima Ana González-Pinto. Y añade: ‘Deberíamos fomentar que se asocie el trastorno bipolar a mensajes positivos’. Todos los expertos concluyen que añadir información sobre enfermedades mentales, en general, o sobre el trastorno bipolar, en particular, no añade nada al interés informativo de la noticia. ‘Si padeciera cáncer, sería exactamente igual de relevante contarlo’, insisten.