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miércoles, 3 de septiembre de 2014

¿Qué es ser "Bipolar"?

Trastorno Bipolar - Algunas Precisiones

Se considera que una persona padece desordenes bipolares si a lo largo de su vida ha sufrido depresiones profundas y al menos una vez ha pasado por un episodio de "manía". Por "manía" se entiende una conducta fuera de lo común de una persona en que actúa de forma eufórica constantemente. En esos períodos la persona puede que gaste más dinero de lo habitual, que compre cosas innecesarias. También se considera dentro de esta fase el aumento de la irritabilidad y la ausencia de sueño. Generalmente en la "manía" el enfermo es incapaz de controlar su vertiginoso ritmo de pensamientos. Se dice que no conoce límites y desorbita su propia capacidad. La depresión es la otra cara del trastorno bipolar.El cambio de una fase a otra (de manía a depresión) es variable y entre fases hay periodos de estabilidad. La frecuencia varía de una persona a otra.

PERO NO ESTAS SOLO: Al trastorno bipolar también se le conoce como enfermedad maníaco-depresivo. Afecta según los últimos estudios a cerca de un 2% de la población y no al 1 % como se creía hasta ahora.Para quienes padecen este trastorno puede ser muy perturbador. Pero tienes que saber que no estás solos en estos cambios de estado de ánimo.

TU NO TIENES LA CULPA: La bipolaridad suele aparecer en la adolescencia o al principio de la edad adulta, aunque cada vez son más los casos de niños que la padecen. Esta enfermedad no depende de ti. Es un trastorno que afecta la habilidad para ser funcional en las actividades de cada día. Afecta el trabajo o los estudios, a nuestras familias y a la vida social. Hoy en día se sabe más acerca de las causas y del tratamiento de este problema mental. Sabemos que hay causas biológicas y componentes psicológicos en TODOS los TRASTORNOS BIPOLARES. Y que la mejor forma de tratamiento es la combinación de medicinas y psicoterapia. Contrariamente a lo que se creía hasta ahora el enfermedad no es exclusivamente bioquímica o un desorden médico.(Mental Health Net. MHN)
  
El Gran Acontecimiento: Conseguir la remisión. El más importante acontecimiento relativo a la Salud Mental del pasado año 2002, éste sería uno que subyacía pendiente y que se encontraba prácticamente olvidado, uno que pasó virtualmente desapercibido en su momento pero que tiene enormes implicaciones para el futuro. Éste sería la inclusión de esta frase en la Guía práctica revisada para el tratamiento de pacientes con trastorno bipolar de la American Psychiatric Association, publicada en abril de 2002: “El tratamiento está destinado a la estabilización del episodio con el propósito de conseguir la remisión, definida como un completo retorno a un nivel de base de funcionamiento y una virtual ausencia de síntomas.” La Guía continúa citando la prevención de futuros episodios como meta para el tratamiento a largo plazo. La Guía se hace eco de la pionera Tima Bipolar Disorders Algorithms, publicada en el estado de Texas en octubre de 2001, que cita como su meta de tratamiento “ la total remisión de los síntomas- no sólo la respuesta al tratamiento”. En contraste, la Guía APA de 1994 virtualmente nos hizo un daño irreversible:“Las metas específicas del tratamiento son disminuir la frecuencia, severidad y consecuencias psicosociales de los episodios y mejorar el funcionamiento psicosocial entre episodios. Algunos pacientes con daños crónicos necesitarán servicios específicos de rehabilitación”. Como ironía, la puesta de obstáculos al tratamiento se produce en un momento en que la psiquiatría está despertándose para contemplar cuán enfermos nos hallamos. En la Cuarta Conferencia Internacional sobre el Trastorno Bipolar en 2001, El Dr. Robert Post de la Red Bipolar de la Fundación Stanley observó que el trastorno bipolar es más recalcitrante al tratamiento de lo que creíamos, y según el Dr. Mark Bauer de la Universidad Brown, en la misma reunión, 30 a 50 por ciento de los pacientes bipolares permanecen crónicamente enfermos.
  
Entonces, ¿qué bien nos hace una gota de agua en el desierto?
  1. Refleja las elecciones de tratamiento ahora disponibles, incluyendo antipsicóticos atípicos para la manía y Lamictal para la depresión bipolar.
  2. Por diferencia a la antigua Guía, esta se basa en el principio de que si el tratamiento A falla, entonces intentemos el B y sino el C hasta que se llegue a un resultado favorable (eso esperamos).

  
En términos no dudosos, la APA ha advertido a sus miembros que abandonarnos no es una opción, a pesar de la severidad de nuestros síntomas o los tratamientos que hayan fracasado en el pasado. En esencia, nuestro derecho a ponernos bien y permanecer bien ha sido codificado, y en esta era de costes ascendentes y servicios que se deterioran no es un gesto pequeño.

Nuevos tratamientos y la expansión de conocimientos pronto volverán esta Guía obsoleta. Pero no hay vuelta atrás del principio que la gobierna de “lograr la remisión... volver a los niveles básicos de funcionamiento y ausencia virtual de síntomas.” Por primera vez, disponemos de un standard mediante el cual podemos apoyar a aquellos que nos tratan y posiblemente asegurarnos de su responsabilidad. Como se desarrolle esto será la gran historia de 2003 o 2004.

Desde el punto de vista de las cinco historias principales que se incluyeron en esta publicación, el meta-análisis realizado por July Kirsch-Moore de 47 historia breves controladas como placebo en ensayos de antidepresivos de la base de datos de la FDA, era claramente el estudio del año, planteando serias cuestiones sobre la efectividad de los antidepresivos, la forma de llevar a cabo los ensayos de medicamentos, y el proceso de aprobación de la FDA. Sí, los antidepresivos probablemente funcionen. El problema es que las compañías farmacéuticas no tienen medios fiables de probarlo.

FUENTE: Bipolarweb

En la imagen: Libro "Amar a un Bipolar" Cómo comprender y amar a tu cónyuge Autores: Julie A. Fast y el Dr John Preston - Lectura recomendada

viernes, 9 de mayo de 2014

Novedoso tratamiento de cascos magnéticos para curar la depresión

Ahora, un casco que envía impulsos electromagnéticos ha demostrado ser prometedor, según un estudio hecho en Dinamarca y publicado en la revista Acta Neuropsychiatrica.

La clave está en que el nuevo dispositivo ataca a las células de la sangre que no funcionan bien en el cerebro.

En pruebas clínicas, dos tercios de los voluntarios informaron que sus síntomas desaparecieron y que tras una semana las mejoras en el estado de ánimo eran notables.

El casco se probó en 65 pacientes resistentes a los actuales tratamientos para la depresión.

En los ensayos realizados por el Departamento de Medicina Celular y Molecular de la Universidad de Copenhague y el Centro de Psiquiatría de North Zealand.

Los pacientes continuaron tomando su medicación durante las ocho semanas de la prueba.

“Increíble”

“Se estaban sintiendo bien, estaban funcionando bien, pudieron volver a trabajar”, cuenta Birgit Straaso, jefa médico en Hillerod. 

“El casco es increíble”, dice por su parte Annemette Ovlisen, artista gráfico que durante 16 años sufre de depresión recurrente y participó en la prueba.

“Es como si se hubiera levantado la neblina. Es como si alguien hubiera apretado el botón de reinicio”.

De las cientos de millones de personas que sufren de depresión en todo el mundo, cerca del 30% no responde a la medicación o las terapias psicológicas.
La mayoría de los pacientes del ensayo dijeron que los síntomas de la depresión desaparecieron tras el uso del casco. 

El dispositivo cuenta con siete bobinas que suministran una dosis de campos electromagnéticos pulsátiles transcraneal (T-PEMF) a los tejidos del cerebro.

Los impulsos son tan pequeños que el paciente no puede detectar ninguna sensación, y el único efecto secundario hasta ahora es una pequeña y ocasional náusea que desaparece inmediatamente después del tratamiento.

El profesor Steen Dissing, de la Facultad de Ciencias para la Salud de Copenhague, es el principal arquitecto del casco. “Imita los campos eléctricos en el cerebro y activa el mecanismo de curación del cuerpo“.

Los impulsos activan los capilares del cerebro, que forman nuevos vasos sanguíneos y secretan las hormonas del crecimiento.

“Creemos que la razón por la que funciona tan bien es porque imitamos los signos eléctricos que van al cerebro y descubrimos que estas señales se comunican con los vasos sanguíneos”, explica Dissing. “Y los vasos sanguíneos se comunican con el tejido de la sangre. Descubrimos esa vía de comunicación”.

En la prueba, 34 pacientes recibieron media hora de T-PEMF una vez al día, y 31 pacientes tuvieron dos dosis al día por la misma cantidad de tiempo.

Los especialistas también descubrieron que el tratamiento tenía el beneficio añadido de mejorar la tolerancia de los pacientes hacia los fármacos antidepresivos.

Actualmente están solicitando permiso a la Unión Europea para empezar a comercializar el casco en cuestión de un año, pues consideran que el potencial de demanda es enorme.

Incremento de tasa de depresión

El profesor Steen Dissing señala que el casco activa los mecanismos de curación del cuerpo.
Según la organización Mundial de la Salud, más de 350 millones de personas sufren de depresión y la cifra está en aumento. Especialmente entre las personas mayores, donde uno de cada cinco sucumbe.

Cuando se vuelve crónica, la depresión puede llevar a al suicidio, y eso ocurre en un millón de personas al año.

Es un desarrollo tan importante como excitante pues demuestra que el tratamiento funciona en un nivel aceptable de eficacia y tiene pocos efectos secundarios”, señala.

El especialista agregó que un tratamiento parecido, Estimulación Magnética Transcraneal (TMS), también ha demostrado ser efectivo para la depresión, pero no mucho más que los antidepresivos.

“Las mujeres embarazadas y las madres que dan al pecho que no pueden tomar fármacos pueden encontrar este tratamiento más aceptable, pues utiliza y administra menos electricidad que la TMS”, agregó. “La otra razón por la cual el nuevo tratamiento es teóricamente interesante es que la persona se lo administra sola, la TMS no”.

Sustituto de TEC

El profesor Dissing cree que el casco básicamente puede remplazar las controversial terapia electroconvulsiva (TEC), que desde los años 40 se utiliza para tratar los casos más severos de depresión.
Otros científicos en Dinamarca probarán este casco en pacientes de Parkinson.

Los pacientes de TEC son sedados antes de ser amarrados y sometidos a una dosis de corriente que genera convulsiones que duran de 20 a 50 segundos.

Algunos psiquiatras consideran que el TEC salva vidas, mientras que sus detractores deploran los efectos secundarios como la pérdida de la memoria y, en algunos casos extremos, cambios de personalidad.

El casco danés utiliza una tecnología completamente distinta al TEC y, según el profesor Dissing, no debería compararse.

Colegas de la Universidad de Odense, en el sur de Dinamarca, están tan impresionados con esta invención que este mes realizan un experimento para determinar si el T-PEMF puede tener un impacto positivo en la enfermedad degenerativa de Parkinson.

Se espera que los pacientes vean una mejora de los síntomas como rigidez de las extremidades y temblores.

Por: Malcolm Brabant / BBC Mundo / Fotos: BBC Mundo