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viernes, 14 de agosto de 2015

Trastorno Límite de la Personalidad: no confundir con Trastorno Bipolar

Se ha podido determinar que el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) y el Trastorno Bipolar en numerosas ocasiones se diagnostican de forma conjunta en una misma persona (entre un 8% y un 18% de los casos – Paris J. et al, Psychiatry 2007-), aunque sabemos que son entidades clínicas distintas. Un diagnóstico correcto orienta al profesional hacia un tratamiento más efectivo, pero es probable que éste se encuentre ante el difícil reto de diagnosticar adecuadamente estas condiciones, que comparten varias características clínicas.
El TLP puede presenta cuatro tipos de psicopatología principales: perturbación afectiva, impulsividad, problemas cognitivos, e intensos, relaciones inestables. Lo que es más importante en estos casos es averiguar si los patrones de inestabilidad afectiva, impulsividad y relaciones inestables han sido consistentes en el tiempo. Por lo tanto, la obtención de una historia clínica detallada es crucial. Además, las otras características que vemos en el TLP, como la disociación, paranoia y problemas cognitivos, a menudo afectan enormemente el entorno del paciente y, en particular, sus relaciones. Una persona con TLP puede tener antecedentes de deterioro rápido y repentino cuando sus relaciones cambian, como el intento de suicidio después de una ruptura o severos cambios de humor cuando se separa de su familia. Generalmente, cuanto más intensa o significativo es la relación, mayor es el riesgo de estrés crónico y la desregulación del estado de ánimo.
Pero muchas de estas características se observan en pacientes con Trastorno Bipolar, como disforia, hiperactividad, impulsividad, tendencia al suicidio, y los síntomas psicóticos. Como resultado, los pacientes con TLP con este conjunto de síntomas a menudo son mal diagnosticados con el Trastorno Bipolar, posiblemente debido también a la eficacia de los tratamientos psicofarmacológicos para dichos síntomas.
Pero en los TLP los cambios de humor son generalmente de corta duración, duran sólo unas horas y cambian con relativa frecuencia. Por el contrario, los cambios de estado de ánimo en el Trastorno Bipolar tienden a durar varios días o incluso semanas o meses. Otra característica diferenciadora es que los cambios del estado de ánimo en el TLP son por lo general una reacción a un estresante ambiental (como una discusión con un ser querido o una frustración en la sala de espera), mientras que en un Trastorno Bipolar se pueden producir cambios de estado de ánimo sin motivo alguno.
Los pacientes con TLP pueden cambiar rápidamente de la depresión a la ansiedad y la ira, pero estos cambios de humor rara vez implican euforia; más a menudo, los cambios de humor son de sentirse molesto que sentirse “bien”. Asimismo, la ansiedad o la irritabilidad del TLP no debe ser confundido con la manía o hipomanía del trastorno bipolar, que por lo general implica el estado de ánimo expansivo o elevado.
A un nivel más existencial, los pacientes con pacientes de TLP, especialmente jóvenes, a menudo luchan con sentimientos de vacío y falta de valor, dificultades de autoimagen y temor al abandono. Estos síntomas son menos comunes en el Trastorno Bipolar, donde la grandiosidad y la autoestima inflada son comunes, especialmente durante los episodios del estado de ánimo maníaco. Y si bien ambas condiciones pueden incluir una historia de relaciones caóticas, un paciente con TLP puede describir dificultades de relación como la única fuente primaria o de su / su sufrimiento, mientras el paciente bipolar puede verlos como una consecuencia desafortunada de su comportamiento.
El diagnóstico preciso de la TLP y el Trastorno Bipolar en ocasiones puede ser difícil, pero es esencial para un tratamiento adecuado y el resultado óptimo. Las tasas de remisión en el TLP puede ser tan alta como 85% en 10 años (Gunderson et al, Arco Gen Psychiatry 2011), en particular con los tratamientos psicoterapéuticos eficaces. Sin embargo, el Trastorno Bipolar tiende a cronificarse y no remite en la edad adulta.
Fuente: Marta Guerri
www.psicoactiva.com

miércoles, 5 de agosto de 2015

Soy bipolar ¿Puedo tener una relación estable? ¿Cómo lograrlo? ¿Cuándo decir que tengo trastorno bipolar?

El trastorno bipolar es una enfermedad que afecta a las emociones y en consecuencia también interfiere en las relaciones afectivas, favoreciendo o perjudicando su curso.

 Las relaciones de pareja son complicadas para todas las personas, tengan o no un trastorno bipolar. Pero puede ser especialmente difícil enamorarse de una persona con este trastorno. Sin embargo, también puede ser gratificante porque una persona bipolar puede estar más motivada a prevenir recaídas cuando sabe que su pareja será más feliz al verse bien de salud.

  ¿Qué causa el trastorno bipolar?

  Aunque una conexión genética específica al trastorno bipolar no ha sido determinada, los estudios muestran que del 80 al 90 % de las personas que sufren con esta enfermedad tienen parientes con alguna forma de depresión. Es también posible que las personas puedan heredar o puede ser causada por un desequilibrio bioquímico lo cual altera el ánimo de la persona. Éste desequilibrio es a causa de una producción irregular de hormonas o de un problema con ciertos neurotransmisores, los cuales son químicos en el cerebro que actúan como mensajeros a las neuronas cerebrales.

  ¿Cuáles son los síntomas del trastorno bipolar?

El trastorno bipolar es frecuentemente difícil de reconocer y de diagnosticar. Una de las razones es debido a la hipomanía, la cual es una temprana señal del trastorno. La hipomanía puede causar que la persona tenga un alto nivel de energía, pensamientos grandiosos no reales o ideas e impulsividad o comportamiento perturbador y alarmante. Estos síntomas pueden sentirse como algo bueno para la persona, lo cual puede llevarle a que uno niega que existe un problema. Otra razón para la falta de reconocimiento es que el trastorno bipolar puede aparecer como síntomas de otras enfermedades o puede ocurrir con otros problemas como los del abuso de sustancias, comportamiento irregular en la escuela o problemas en su lugar de empleo.

  Ahora bien, existen muchos pacientes que se encuentran sin pareja, y se preguntan ¿Por qué queremos tener pareja?, esto sucede porque muchas personas deciden comenzar una relación porque buscan a esa persona especial con la que compartirán los momentos buenos y malos, con la que disfrutarán de sus fines de semana en el cine, en el teatro o en un restaurante, con la que viajarán y con la que posiblemente hagan planes de futuro y decidan casarse y formar su propia familia. En otras palabras, buscan estabilidad.

  Pero la pareja dudará sobre la posibilidad de encontrar esta estabilidad cuando nota los cambios emocionales y temperamentales de la persona con trastorno bipolar. Por este motivo, es imprescindible que la pareja comprenda cuáles son los síntomas del trastorno y que sea consciente de que, aunque estos cambios no sean voluntarios, la persona intentará evitar recaídas y necesitará apoyo para lograrlo más fácilmente.


  Y al final llega la pregunta del millón... ¿Cuándo decir que tenemos trastorno bipolar? La primera cita podría no ser la ocasión perfecta para admitir que tenemos el trastorno. Esta persona todavía no nos conoce y lo más probable es que tampoco tenga mucha información sobre el trastorno bipolar.

  Es preferible que primero te conozca mejor. También es importante que resuelvas sus dudas y, sobre todo, que no mientas porque la sinceridad es uno de los factores clave para el éxito de una relación.

  Por lo que puedes padecer este trastorno y a la vez mantener una linda relación de pareja, solo es cuestión de que quieras intentarlo. Y si ya la tienes busca todos los días de estar mejor y no afectar a la otra parte con tus cambios de humor. ¡Buena suerte!

Fuente: http://www.elaviso.com/


jueves, 30 de julio de 2015

La ciclotimia. El vaivén emocional ¿Cómo podemos afrontarlo?

Según las estadísticas, el trastorno de ciclotimia es muy poco frecuente y su prevalencia en la población mundial está cerca del  1%. El DSM-IV (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales),  nos dice que la Ciclotimia se caracteriza por episodios leves de depresión e hipomanía (elevado o irritable estado de ánimo y reducción en la necesidad de sueño por al menos 4 días). Los adultos son diagnosticados luego de que los síntomas persisten por dos años. Los niños y adolescentes son diagnosticados luego de 1 año.

Según Dr. Stepehn Stökl B., Jefe de Psiquiatría en el Centro de Salud Regional en Ontario, Canadá: “El trastorno de Ciclotimia tiene un inicio en la adolescencia tardía y en la adultez temprana y tiene una naturaleza crónica, es el punto medio entre el trastorno bipolar I y bipolar II.”

El problema principal es que la mayoría de las personas que sufren de ciclotimia, nunca reciben tratamiento, aseguró John Preston Doctor en psicología, profesor de Allian International University y autor de 3 libros sobre el trastorno bipolar, incluyendo “Haciéndose cargo del Trastorno Bipolar” (Taking Charge of Bipolar Disorder). Esto se debe a que la depresión no es discapacitante, y las personas se sienten bien por periodos de tiempo, pero estos periodos no duran más de dos meses, según lo estipula el diagnóstico por medio del DSM-IV. En otras palabras como los síntomas son menos incapacitantes, las personas simplemente no se dan cuenta que tienen este trastorno, dijo Sheri Van Dijk, psicoterapeuta y autora del libro de Habilidades para el desorden Bipolar (DBT Skills Workbook for Bipolar Disorder). Por lo general los familiares y los seres queridos son los que se dan cuenta del problema, ya que sufren de las dificultades para vivir con alguien con estados de ánimo muy inestables.

“La Ciclotimia tiene un alta morbilidad, relacionada con el rompimiento de relaciones personales y con el trabajo y si los sujetos no son tratados, las consecuencias pueden ser aún peores y pueden desarrollar severos cambios en el estado de ánimo”, dijo Stokl, “lo que puede llevar a que sean diagnosticados con el trastorno bipolar”, explicó Preston.


Diagnosticando la Ciclotimia.

Realizar un Diagnóstico certero por Ciclotimia es un poco difícil, ya que puede confundirse con el trastorno bipolar II o con el trastorno límite de la personalidad (pero los sujetos con el trastorno bipolar II tienden a luchar con una depresión más severa). También hay importantes diferencias entre la ciclotimia y el trastorno límite de la personalidad. Una persona con el trastorno límite puede experimentar episodios hipomaniacos, actuando muy animado, pero su estado de ánimo elevado no dura demasiado y siempre sucede después de haberse enamorado de alguien nuevo. Una vez que se desvanece el enamoramiento, la persona vuelve a sentirse abatida.

Relacionado con esto, Preston dijo: “El signo significativo de la hipomanía es la disminución de la necesidad de dormir. Las personas con hipomanía solo duermen por 3 o 4 horas, no sienten fatiga, mientras que las personas con trastorno límite, se sienten exhaustos. Además, las personas con el trastorno límite de la personalidad son “exquisitamente sensibles a los sentimientos de rechazo y abandono.”

Según Preston, la mejor forma de diagnosticar el trastorno de ciclotimia surge de: “Obtener una historia comprensiva del estado de ánimo de la persona, lo que requiere realizar entrevistas con el sujeto y los seres queridos que lo conocen muy bien. Por lo general, los seres queridos son los más aptos para detectar los cambios en el estado de ánimo.”

El trastorno de Ciclotimia se debe a cambios biológicos en el sistema nervioso. Pero afortunadamente, el tratamiento es altamente eficaz para reducir los síntomas y ayudar al paciente a mejorar su salud y llevar una vida plena.



Cómo afrontar la Ciclotimia

Si has sido diagnosticado con ciclotimia, aprende lo más que puedas sobre este trastorno. Como dice Van Dikj “Para hacer algo efectivo, necesitas saber con qué estás tratando”. Habla con un psicólogo o psiquiatra sobre los síntomas, causas, disparadores y las opciones de tratamiento.

Preston asegura que “muchos expertos están en contra del tratamiento farmacológico para la ciclotimia”. Una razón es que los estabilizadores del estado de ánimo tienen muchos efectos secundarios y los antidepresivos son bien conocidos por empeorar los síntomas de la ciclotimia a largo plazo (pueden disparar episodios de hipomanía).

Preston hizo hincapié en la importancia de dos estrategias fundamentales:

  1. Mantener patrones de sueño saludables, ya que pocas horas de sueño activan los episodios de estado de ánimo. Evitar el café después del mediodía puede mejorar dramáticamente las horas de sueño. Si te sientes muy cansado a la tarde, tómate 10 minutos para caminar, ya que ofrece la misma cantidad de energía que una taza de café.
  2. La segunda estrategia es evitar el consumo de drogas y alcohol. El abuso de alcohol se relaciona comúnmente con la ciclotimia. Cuando las personas están deprimidas, buscan la ayuda de unos tragos para aliviarse. Pero el alcohol exacerba los desórdenes del estado de ánimo y sabotea las horas de sueño (aunque te duermas rápido por haber consumido alcohol, este irrumpe en la calidad de sueño. Alcohol en conjunto con la cafeína no permite que logres las etapas profundas y regenerativas del sueño).
La Psicoterapia es altamente efectiva. Las investigaciones han encontrado que la terapia cognitiva-conductual y la terapia interpersonal de ritmo social (IPSRT) son de gran ayuda para el tratamiento de los desórdenes bipolares. Van Dijk y Stokl también han notado que la terapia conductual dialéctica es valiosa para el tratamiento de estos trastornos.

La terapia interpersonal rítmica social se enfoca en dos objetivos: mejorar las relaciones interpersonales y crear rutinas saludables. Según Preston, las relaciones pueden ser una fuente significativa de estrés para las personas con Ciclotimia y pueden contribuir a los cambios en sus estados de ánimo. Esta terapia es similar a la terapia familiar o de pareja, ya que ayuda a los individuos a aprender mejores habilidades de comunicación y a resolver sus problemas y también ayuda a los seres queridos a entender que la ciclotimia es un trastorno neuroquímico y no es culpa del sujeto.

Relacionado con las psicoterapias, Van Dijk dijo: "Todas estas psicoterapias pueden ayudar a los sujetos a aprender habilidades de afrontamiento efectivas, por ejemplo, un individuo puede aprender habilidades asertivas para ayudar a mejorar su relación y estrategias para procesar y gestionar sus emociones para evitar que se conviertan en conductas problemáticas, como el abuso de sustancias."


LA RUTINA ES LA CLAVE PARA ESTABILIZAR LOS ESTADOS DE ÁNIMO

Preston asegura: “La rutina es la clave para estabilizar los estados de ánimo, y las personas con trastorno bipolar son especialmente sensibles al cambio. Cualquier modificación en sus patrones de alimentación, sueño o ejercicio, pueden interferir en sus ritmos circadianos y pueden disparar un episodio.”

Por eso es importante que los cambios se realicen bajo los mismos términos. Por ejemplo, los expertos sugieren que ir a la cama a la misma hora y despertarse al mismo horario, tal vez sea muy tedioso, pero puede ser de mucha ayuda para regular el estado de ánimo.

Fuente: Psychcentral
Imagen: Blogspot "Una Ciclotímica"

    lunes, 27 de julio de 2015

    Cómo hacer un listado de señales de alarma de manía o depresión

    Debemos escoger diez síntomas de alarma o pródromos que sean conductas, no pensamientos ni sentimientos. Las conductas son más fáciles de detectar y se relacionan con las emociones. Es más fácil, por ejemplo, medir cuántos cafés se ha tomado en un día (conducta objetiva) que si está irritable (sentimiento difícil de medir). Ésta es una forma rápida que le permitirá medir su estado de ánimo de una forma objetiva.

    Esta lista deberá contener conductas que antecedan a la enfermedad, pero que no sean síntomas de la misma, dado que si son síntomas será demasiado tarde para hacer un tratamiento precoz.

    Características que debe tener un pródromo:
    1. Debe ser una conducta: algo que hace o que deja de hacer. No poner pensamientos ni sentimientos 
    2. Esta conducta debe representar un cambio apreciable para usted 
    3. Debe aparecer de forma regular algunos días antes de la descompensación 
    4. La conducta debe ser concreta y referida al día de hoy 
    Vemos un ejemplo de pródromos de manía (no siempre debe ser así ni en la misma medida):
    • Dormir menos de 6 horas (normalmente duerme ocho horas)
    • Tomar más de cinco cafés en un día (normalmente toma 3 como máximo)
    • Fumar más de 10 cigarrillos/día (habitualmente fuma 7 cigarrillos/día)
    • Saltarse una comida (habitualmente nunca se salta ninguna comida)
    • Ir al gimnasio cuatro veces a la semana (normalmente va dos días)
    • Quedar con más de dos chicos a la semana (habitualmente puede quedar con un chico)
    • Conectarse a Internet para chatear cada noche antes de acostarse (normalmente antes de acostarse lee un libro)
    • Realizar más de cinco llamadas al día (lo habitual es que llame dos/tres veces)
    • Quedar dos noches entre semana con amigos (habitualmente no queda entre semana)
    • Iniciar conversaciones con personas de poca confianza (en eutímia no lo hace)
    Ejemplo de pródromos de depresión:
    • Se viste con chándal (habitualmente se viste más arreglado)
    • No devuelve las llamadas de teléfono (normalmente siempre lo hace)
    • Descienden los contactos sexuales con su pareja a una vez a la semana (lo habitual es que tengan tres contactos sexuales a la semana)
    • Deja de hacerse la cama (siempre se la hace)
    • Empieza a dejar de ducharse, en una semana no se ducha tres días (en eutimia se ducha cada día)
    • Se acuesta antes de las 23 h. (habitualmente se va a dormir a las 24h)
    • No se levanta cuando suena el despertador (siempre se pone el despertador y no tiene dificultades para despertarse)
    • Sólo va al gimnasio un día a la semana (lo habitual es que vaya tres veces)
    • Deja de escuchar música en su coche (habitualmente siempre pone la radio)
    • Deja de lavarse los dientes (en eutimia se lava los dientes tres veces al día)
    Un aspecto fundamental en el tratamiento del trastorno bipolar es la detección precoz de los síntomas de alarma (denominados en medicina como pródromos). En los grupos de psicoeducación se enseña a las personas con trastorno bipolar a detectar estos síntomas precoces para poder actuar rápidamente ante una recaída. Veamos cómo hacer este listado y cómo se debe utilizar.
    Cuando haya terminado la lista puede crear una "tarjeta apagafuegos", en la que constará por un lado el nombre y teléfono de contacto de su psiquiatra y por el otro lado el listado de pródromos de hipomanía/manía y depresión.

    Esta tarjeta se debe poner en un lugar visible para poder repasarla cada día. Si tiene tres pródromos del listado, debe poner en marcha el siguiente plan de emergencia:
    1. Confirmar o descartar que está iniciando un inicio de hipomanía/manía o de depresión. Para este paso debe contar con su persona de referencia que es una persona que debe conocer el trastorno bipolar, conocer cuáles son sus síntomas de recaída, ser una persona de su confianza y que tengan bastante contacto. Si confirmamos que estamos iniciando una fase de hipomanía/manía o depresión pasamos al siguiente paso, si no es así, seguiremos observando nuestro estado de ánimo durante los días siguientes. 
    2. Contactar con su terapeuta (psiquiatra o psicólogo) para acabar de confirmar el inicio del episodio y qué medidas farmacológicas o conductuales son adecuadas.
    En esta noticia hemos explicado la importancia de que la persona con trastorno bipolar y su persona de referencia detecten posibles señales de recaída de la enfermedad. Para ello, hemos detallado cómo se hace el listado de señales de alarma o pródromos y cómo actuar en caso de que tenga tres señales de alarma o más. De esta forma, detectando precozmente, podemos evitar una recaída.

    Bibliografía
    • Colom, F. Vieta, E.El trastorno bipolar. Superando los altibajos del ánimo. Una guía para profesionales, familias y pacientes. Morales y Torres. Barcelona, 2006.

    Fuente: http://www.forumclinic.org/

    viernes, 24 de julio de 2015

    Diferencias entre depresión mayor, distimia y trastorno bipolar


    Depresión mayor, distimia o trastorno bipolar:¿Qué diferencias hay?

    Este tipo de preguntas son frecuentes en mi trabajo. Las enfermedades psiquiátricas son tan desconocidas y al mismo tiempo tan tabú que la gente se asusta y se confunde, pensando que sufre patologías que en verdad no tiene.
    Depresión mayor
    Una depresión mayor, es un tipo de trastorno del estado de ánimo grave, en que la persona está extremadamente decaída, triste, abatida, sin ganas de hacer prácticamente nada. Los ámbitos vitales del paciente se ven afectados, es decir, no puede trabajar, no puede mantener un contacto regular con sus amigos, no realiza actividades de ocio, etc. Muchas veces hay pensamientos autolíticos o ideas de suicidio. El trastorno depresivo mayor normalmente aparece de repente, precipitado o no por algún suceso interno o externo que lo active. Se nota un cambio claro y considerable en la persona, de manera que todo el mundo puede darse cuenta de que el sujeto está sufriéndolo.
    Trastorno bipolar
    Un trastorno bipolar es muy particular, con síntomas específicos y concretos. Se caracteriza por la prevalencia de largos periodos depresivos, normalmente muy graves, intercalados con fases maníacas, en que la persona está muy eufórica y alterada. Estas etapas son extremas, el sujeto se siente invencible, con mucha energía y fuerza, pensando que puede hacer cualquier cosa. Los que están alrededor como la familia o amigos se dan cuenta que a la persona en sí le pasa algo extraño, su comportamiento no se percibe “normal”, y en la mayoría de ocasiones hay conductas o actitudes  agresivas y/o de hostilidad. Debemos tener en cuenta que hay tipos y grados diferentes de depresión bipolar: trastorno bipolar tipo I (el más grave), tipo II (más leve) y mixto, más difícil de diagnosticar pues las fases de manía y depresión están más entremezcladas, incluso produciéndose casi al mismo tiempo.
    Distimia
    Una distimia, a diferencia de los dos anteriores, es una enfermedad mucho más imperceptible. Se trata de un trastorno del estado de ánimo que puede pasar fácilmente desapercibido y sin diagnosticar, pues la afectación de la persona, de entrada, es menor. No tiene por qué perturbar los ámbitos vitales del sujeto, el cual continúa con su vida de forma más o menos regular. Muchas veces, estos trastornos empiezan en edades tempranas (adolescencia), cuando la personalidad se está formando y los sutiles síntomas se pueden confundir con la manera de ser de la persona. Se caracteriza por la prevalencia de un estado de ánimo variable, sin motivos aparentes y, sobretodo, por la dificultad para poder disfrutar de las cosas. Los síntomas son variados, desde cansancio, falta de energía, trastornos del sueño o el apetito, dificultad de concentración, irritabilidad, tristeza, pesimismo, sentimientos de inutilidad, inseguridad personal, pensamientos obsesivos, ansiedad, entre otros. A menudo, las distimias evolucionan en el tiempo y van empeorando si no se utiliza medicación para estabilizarlas. Así que es frecuente que el paciente acuda a la consulta de un psicólogo o de un psiquiatra cuando los síntomas se agravan y empiezan a alterar áreas importantes de la vida.
    Por: Helena Romeu LlabrésPsicólogo Clínico / España
    Fuente: http://www.drromeu.net/

    jueves, 16 de julio de 2015

    Muchas personas con trastorno bipolar también padecen trastornos de ansiedad

    Los trastornos de ansiedad suelen convivir con el trastorno bipolar, según demuestra el primer meta-análisis sobre la relación entre ambos desórdenes. "Aunque los especialistas en salud mental suelen ser conscientes de la elevada frecuencia de la comorbilidad en sus pacientes bipolares, algunos consideran que la ausencia de un trastorno del ánimo es un resultado terapéutico positivo", explicó vía e-mail la autora principal, doctora Barbara Pavlova, de la Universidad de Dalhousie, Halifax, Nueva Escocia, Canadá.

    Con su equipo revisó la literatura médica publicada e identificó a los mejores estudios con resultados originales sobre la prevalencia de los trastornos de ansiedad en los adultos con trastorno bipolar diagnosticados mediante cuestionarios validados.

    Finalmente, los autores seleccionaron 40 estudios sobre un total de 14.914 adultos de América del Norte, Europa, Australia, América del Sur y Asia. El 56 por ciento era mujer y la edad promedio era de 43,2 años.

    En The Lancet Psychiatry, el equipo publica que el 45% de los participantes bipolares tenían algún trastorno de la ansiedad, como trastorno de ansiedad generalizada (20%), fobia social (20%), trastorno de pánico (19%) y trastorno del estrés postraumático o TEPT (17%).


    El trastorno obsesivo compulsivo y el pánico eran casi siete veces más comunes en las personas bipolares que en el grupo control, mientras que el riesgo de TEPT crecía seis veces, el de fobia social o ansiedad generalizada se quintuplicaba y el de otras fobias se triplicaba en uno versus otro grupo. La prevalencia de la ansiedad no varió entre las personas con trastorno bipolar I y II.

    El equipo aplicó los criterios diagnósticos DSM-III y DSM-IV para definir los trastornos de ansiedad y revisó los estudios realizados hasta 1 de junio del 2014 que pudo reunir con los siguientes términos de búsqueda: ansiedad, trastorno de pánico, agorafobia, fobia social, ansiedad social, trastorno de ansiedad generalizada, fobia específica, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno de estrés postraumático y trastornos de ansiedad no especificado.

    El doctor Michael Thase, profesor de psiquiatría de University of Pennsylvania, Filadelfia, elogió el estudio. "Los trastornos de ansiedad a menudo pasan desapercibidos en la fase maníaca. Esta comorbilidad exige una terapia orientada",comentó.

    Thase, que integra la Comisión de las Guías de Práctica Clínica para el Trastorno Bipolar de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, consideró que el meta-análisis debería atraer más atención a los trastornos de ansiedad.

    "Estamos atrasados con la revisión de nuestras guías", admitió y dijo que espera que las próximas guías destaquen "la importancia de los trastornos de ansiedad". El especialista consideró que se necesitan más estudios sobre las mejores prácticas para los trastornos de ansiedad.

    El doctor Philip B. Mitchell, jefe de psiquiatría de la Universidad de Nueva Gales del Sur, Sídney, Australia, opinó que éste meta-análisis es "el primero" y "clave" sobre este tema.


    FUENTE: Por Laura Newman-Reuters Health / Lancet Psychiatry, online 23 de junio del 2015.


    sábado, 11 de abril de 2015

    Monumental biografía de un alma secreta: "Virginia Woolf "


    Curioso: discretísima y secreta, Virginia Woolf escribió gran cantidad de cartas y diarios personales en los que dio cuenta de sus fantasmas interiores. Precursora del modernismo y del feminismo, miembro del círculo de Bloomsbury (en el que militaban intelectuales como Bertrand Russell, Roger Fry y Katherine Mansfield) y creadora de novelas como La señora Dalloway y Las olas, cuentos y ensayos, padeció trastorno bipolar y se suicidó a los 59 años.
    Las cartas y los diarios sirvieron como base de Virginia Woolf. La vida por escrito (Taurus), libro de Irene Chikiar Bauer, editado en España. Biografía monumental y fresco de época (que retrata el paso del puritanismo al modernismo en la Inglaterra de fines del siglo XIX e inicios del XX, y donde aparecen Joyce, Henry James y el grupo Bloomsbury, entre tantos), ausculta las turbulencias de Woolf y sus elecciones sexuales, y medita sobre el placer, la literatura y el miedo a la locura. Chikiar cita prudentemente a Woolf para delatar la complejidad de su tarea: "No se puede escribir directamente acerca del alma. Al mirarla, se desvanece"
    FUENTE: Victor Hugo Ghitta | LA NACIÓN
    Libro: "Virginia Woolf. La vida por escrito"  es una exhaustiva biografía de la escritora británica Virginia Woolf, elaborada durante siete años por la periodista y socióloga argentina Irene Chikiar Bauer. Sinopsis: http://www.tendencias21.net/Virginia-Woolf-La-vida-por-escrito-se-presenta-en-Madrid_a39754.html#

    miércoles, 3 de septiembre de 2014

    ¿Qué es ser "Bipolar"?

    Trastorno Bipolar - Algunas Precisiones

    Se considera que una persona padece desordenes bipolares si a lo largo de su vida ha sufrido depresiones profundas y al menos una vez ha pasado por un episodio de "manía". Por "manía" se entiende una conducta fuera de lo común de una persona en que actúa de forma eufórica constantemente. En esos períodos la persona puede que gaste más dinero de lo habitual, que compre cosas innecesarias. También se considera dentro de esta fase el aumento de la irritabilidad y la ausencia de sueño. Generalmente en la "manía" el enfermo es incapaz de controlar su vertiginoso ritmo de pensamientos. Se dice que no conoce límites y desorbita su propia capacidad. La depresión es la otra cara del trastorno bipolar.El cambio de una fase a otra (de manía a depresión) es variable y entre fases hay periodos de estabilidad. La frecuencia varía de una persona a otra.

    PERO NO ESTAS SOLO: Al trastorno bipolar también se le conoce como enfermedad maníaco-depresivo. Afecta según los últimos estudios a cerca de un 2% de la población y no al 1 % como se creía hasta ahora.Para quienes padecen este trastorno puede ser muy perturbador. Pero tienes que saber que no estás solos en estos cambios de estado de ánimo.

    TU NO TIENES LA CULPA: La bipolaridad suele aparecer en la adolescencia o al principio de la edad adulta, aunque cada vez son más los casos de niños que la padecen. Esta enfermedad no depende de ti. Es un trastorno que afecta la habilidad para ser funcional en las actividades de cada día. Afecta el trabajo o los estudios, a nuestras familias y a la vida social. Hoy en día se sabe más acerca de las causas y del tratamiento de este problema mental. Sabemos que hay causas biológicas y componentes psicológicos en TODOS los TRASTORNOS BIPOLARES. Y que la mejor forma de tratamiento es la combinación de medicinas y psicoterapia. Contrariamente a lo que se creía hasta ahora el enfermedad no es exclusivamente bioquímica o un desorden médico.(Mental Health Net. MHN)
      
    El Gran Acontecimiento: Conseguir la remisión. El más importante acontecimiento relativo a la Salud Mental del pasado año 2002, éste sería uno que subyacía pendiente y que se encontraba prácticamente olvidado, uno que pasó virtualmente desapercibido en su momento pero que tiene enormes implicaciones para el futuro. Éste sería la inclusión de esta frase en la Guía práctica revisada para el tratamiento de pacientes con trastorno bipolar de la American Psychiatric Association, publicada en abril de 2002: “El tratamiento está destinado a la estabilización del episodio con el propósito de conseguir la remisión, definida como un completo retorno a un nivel de base de funcionamiento y una virtual ausencia de síntomas.” La Guía continúa citando la prevención de futuros episodios como meta para el tratamiento a largo plazo. La Guía se hace eco de la pionera Tima Bipolar Disorders Algorithms, publicada en el estado de Texas en octubre de 2001, que cita como su meta de tratamiento “ la total remisión de los síntomas- no sólo la respuesta al tratamiento”. En contraste, la Guía APA de 1994 virtualmente nos hizo un daño irreversible:“Las metas específicas del tratamiento son disminuir la frecuencia, severidad y consecuencias psicosociales de los episodios y mejorar el funcionamiento psicosocial entre episodios. Algunos pacientes con daños crónicos necesitarán servicios específicos de rehabilitación”. Como ironía, la puesta de obstáculos al tratamiento se produce en un momento en que la psiquiatría está despertándose para contemplar cuán enfermos nos hallamos. En la Cuarta Conferencia Internacional sobre el Trastorno Bipolar en 2001, El Dr. Robert Post de la Red Bipolar de la Fundación Stanley observó que el trastorno bipolar es más recalcitrante al tratamiento de lo que creíamos, y según el Dr. Mark Bauer de la Universidad Brown, en la misma reunión, 30 a 50 por ciento de los pacientes bipolares permanecen crónicamente enfermos.
      
    Entonces, ¿qué bien nos hace una gota de agua en el desierto?
    1. Refleja las elecciones de tratamiento ahora disponibles, incluyendo antipsicóticos atípicos para la manía y Lamictal para la depresión bipolar.
    2. Por diferencia a la antigua Guía, esta se basa en el principio de que si el tratamiento A falla, entonces intentemos el B y sino el C hasta que se llegue a un resultado favorable (eso esperamos).

      
    En términos no dudosos, la APA ha advertido a sus miembros que abandonarnos no es una opción, a pesar de la severidad de nuestros síntomas o los tratamientos que hayan fracasado en el pasado. En esencia, nuestro derecho a ponernos bien y permanecer bien ha sido codificado, y en esta era de costes ascendentes y servicios que se deterioran no es un gesto pequeño.

    Nuevos tratamientos y la expansión de conocimientos pronto volverán esta Guía obsoleta. Pero no hay vuelta atrás del principio que la gobierna de “lograr la remisión... volver a los niveles básicos de funcionamiento y ausencia virtual de síntomas.” Por primera vez, disponemos de un standard mediante el cual podemos apoyar a aquellos que nos tratan y posiblemente asegurarnos de su responsabilidad. Como se desarrolle esto será la gran historia de 2003 o 2004.

    Desde el punto de vista de las cinco historias principales que se incluyeron en esta publicación, el meta-análisis realizado por July Kirsch-Moore de 47 historia breves controladas como placebo en ensayos de antidepresivos de la base de datos de la FDA, era claramente el estudio del año, planteando serias cuestiones sobre la efectividad de los antidepresivos, la forma de llevar a cabo los ensayos de medicamentos, y el proceso de aprobación de la FDA. Sí, los antidepresivos probablemente funcionen. El problema es que las compañías farmacéuticas no tienen medios fiables de probarlo.

    FUENTE: Bipolarweb

    En la imagen: Libro "Amar a un Bipolar" Cómo comprender y amar a tu cónyuge Autores: Julie A. Fast y el Dr John Preston - Lectura recomendada

    jueves, 17 de julio de 2014

    Trastorno Bipolar en la Mujer

    Como todos sabemos los Especialistas nos dicen: "con este trastorno se nace, se lleva en los genes, y será la vida, los acontecimientos vitales, junto con determinados factores neurobiológicos (neurotransmisores, hormonas, etc.) los que le harán aflorar". Efectivamente, las hormonas en la mujer van a condicionar las formas de presentación del trastorno bipolar así como su evolución, y no por ello hay que menospreciar los acontecimientos vitales en la mujer, distintos a los de ellos. 

    Desde un punto de vista epidemiológico parece que en ellas predominan los episodios depresivos, y en esos episodios suele haber síntomas atípicos con más frecuencias que en ellos. También en la balanza de las frecuencias el fiel se inclina hacia el platillo que alberga los episodios mixtos y la ciclación rápida. La tensión premenstrual, el embarazo y puerperio, así como la menopausia son ella per se, y per se de obligado tratamiento aquí.

    En lo referente a la comorbilidad me detengo especialmente en tres de ellas:

    Alcoholismo: Es de las patologías comórbidas más frecuentes. Suele ser un factor premórbido que precede en torno a un año al episodio maníaco y suele ser de mal pronóstico. El riesgo relativo de comorbilidad alcohólica y TB alcanza cifras del 6% en varones y del 10% en mujeres. Se desconoce la causa de esta relación.

    Trastornos de la conducta alimentaria (bulimia y anorexia nerviosa): Más frecuente en ellas (el 95 % de los trastornos se dan en mujeres). A la vez el 25 % de las pacientes con trastorno de la conducta alimentaria presentan un actual o pasado trastorno por abuso de sustancias (el alcohol entre otras). De los dos trastornos la bulimia es más prevalerte.

    Trastornos de ansiedad. También son más frecuentes en ellas.

    Desde un punto de vista etiológico cabe expone algunas alteraciones neuroendocrinas:  

    • Eje hipotálamo-hipófiso-tiroideo (HHT): Las hormonas de este eje (TRH, TSH, triyodotironina y tiroxina) están implicadas en la fisiopatología y curso de la enfermedad bipolar. Puede haber hipotiroidismo subclínico relacionado con la aparición de ciclos rápidos. Algunas formas del TB en la mujer se asocian a alteraciones detectables del sistema tiroideo, particularmente cuando existen ciclos rápidos, disforia prominente y una respuesta pobre a los tratamientos habituales. La tiroxina es eficaz en los casos resistentes (incluso sin hipotiroidismo subclínico).


    • Eje hipotálamo-hipófiso-gonadal (HHG): El eje hipotálamo-hipófisis-gonadal controla la síntesis hormonal ovárica a través de factores liberadores (GnRH) y hormonas gonadotropicas (LH, FSH). Los esteroides ováricos ejercen una retroalimentación negativa sobre el hipotálamo y la hipófisis. Existe un mayor riesgo de fase maníaca en la mujer en las dos primeras semanas tras el parto (por brusca caída de los niveles de estrógenos que provoca sensibilización de los receptores dopaminérgicos mesolímbicos, hiperactividad dopaminérgica. Las hormonas sexuales intervienen igualmente en los cambios de fases relacionados con lamenstruación y las variaciones de la libido.


    • Otras hormonas como la prolactina relacionada con el Trastorno Afectivo Estacional. Hay que recordar aquí que los beneficios cardiovasculares que las hormonas conceden a la mujer biológicamente se pierden en el TB porla vida sedentaria, el consumo de tóxicos (tabaco y alcohol) y el sobrepeso por la medicación. Esto hace que padezcan más frecuentemente que la población general de HTA, diabetes y síndrome metabólico.



    Cuando se está haciendo un diagnostico de TB en una mujer, siempre hay que solicitar un test de embarazo (en mujer en edad fértil). Su negatividad dará tranquilidad para el empleo de medicamentos potencialmente teratógenos y planificar una anticoncepción adecuada. Su positividad, además de alertar sobre lo anterior, estará indicandoque los cambios hormonales que se van a producir irán acompañados de cambios afectivos ante los cuales habrá que estar preparados.

    SITUACIONES OVARICAS
    MENSTRUACION. Las mujeres con TB en tratamiento tienen una elevada tasa de ciclos largos, de oligomenorrea, menorragia, polimenorrea y sangrado intermenstrual. También cambios de humor en relación con la fase del ciclo. La tensión premenstrual y el síndrome disfórico premenstrual son más frecuentes en el TB.

    ANTICONCEPCION. Quien padece un TB y sigue tratamiento debe tomar medidas anticonceptivas por bien propio y ajeno (el embrión). Sin esas medidas anticonceptivas está expuesta a una descompensación de su enfermedad, por un lado, y a posibles efectos teratógenos en el embrión, por otro. Si se ha producido el embarazo bajo tratamientos teratógenos, la ética o la moral de cada uno le dirá. Para no llegar a lo anterior, la máxima debe ser “mujer tratada, mujer planificada “, y planificar un embarazo se puede hacer a favor o en contra de él:

    • Embarazo no deseado. Aquí la anticoncepción es la norma. La mujer con TB no debe usar anticonceptivos hormonales, ya que además de tener sus influencias anímicas negativas supone añadir un factor más de riesgo cardiovascular a la lista de los existentes para el TB. Son aconsejables los métodos de barrera (preservativos, cremas espermicidas…), máxime con el riesgo de enfermedades de transmisión sexual que existe y la promiscuidad consabida que hay en algunos sectores del TB. Si existe un número de hijos que satisface la maternidad se debe optar por métodos definitivos como la ligadura de trompas o la vasectomía, esta última, por su irreversibilidad, solo si la pareja es estable.


    • Embarazo deseado. Ninguna mujer con TB debería renunciar a la maternidad, si la desea. Una vez en la idea de la maternidad deberá pedir consejo genético (al genetista), mediante el cual se le informará, a ella y a su pareja, de los riesgos de que sus hijos hereden este padecimiento. Aceptado el riesgo genético, hay que establecer un plan de tratamiento para el embarazo. Ha llegado el momento de consultar con el médico que la lleve habitualmente. Si esemédico desaconseja el embarazo, hay que cambiar de médico. Una excepción a este último consejo: un trastorno bipolar grave.

    • GESTACIÓN. No es frecuente un primer episodio de TB durante el embarazo, siendo excepcional la presentación de un episodio maníaco, sobreviniendo, de ocurrir, un episodio depresivo en torno al segundo trimestre de la gestación.Todos los medicamentos son potencialmente teratógenos y hay que prescindir de ellos durante el primer trimestre del embarazo. De nada vale esperar a ver en resultados ecográficos avanzados los daños hechos. Ya no hay remedios. Hay que correr el riesgo de quedarse limpia de medicación y quedarse con la opción terapéutica electro-convulsiva (TEC), estigmatizada por anticuadas y desfasadas creencias, por malos memes.


    PUERPERIO. Es periodo de riesgo para un primer episodio de TB. También lo es de descompensación de quien ya padecía este trastorno (hasta un 50%). El riesgo de descompensación aumenta con el número de embarazos y con el número de descompensaciones previas. La descompensación extrema sería la psicosis puerperal (20-30%) y hastaella toda una gama clínica.

    MENOPAUSIA. Los cambios hormonales que lleva consigo la menopausia parece que no tienen influencia en el curso evolutivo del TAB. La anterior frase podría decirse: “La menopausia acaba con todos los problemas que la fertilidad origina a la mujer con TB”, los cambios hormonales no son influyentes per se, pero apagan el fuego de lafertilidad. El hecho de que el trastorno se inicie coincidiendo con la menopausia obedecería a una mayor incidencia de acontecimientos vitales estresantes en la vida de las pacientes que debutan en estas edades

    FUENTE: "Guía para los Pacientes Bipolares y su Familia"  GlaxoSmithKline C.A.

    jueves, 26 de junio de 2014

    Superar el estigma de la enfermedad mental

    Los prejuicios que se ciernen sobre este tipo de trastornos retrasan una posible mejoría de las personas que los sufren

    Ansiedad, depresión, trastorno bipolar, fobia, adicción, son enfermedades tan comunes como diabetes, hipertensión, insuficiencia renal o asma y los fármacos que las tratan se encuentran como los de estas últimas entre los más vendidos. Sin embargo, la carga de prejuicios que rodea los trastornos de salud mental determina el apoyo social que reciben quienes las sufren e incluso impide que busquen tratamiento.

    El estigma consiste en una imagen negativa que una persona genera sobre otra porque ésta posee una característica peculiar o personal que se piensa, o en realidad es, desventajosa (un estereotipo negativo). "Por desgracia, las actitudes y creencias negativas hacia la gente que tiene un trastorno de salud mental son comunes", continúan los especialistas norteamericanos.
    El estigma puede conducir a discriminación y ésta puede ser directa, como un comentario negativo sobre la enfermedad mental o el tratamiento, o sin intención o sutil, como la evitación porque piensan que la persona podría ser inestable, violenta o peligrosa debido a su trastorno. Incluso el paciente puede juzgarse a sí mismo.

    Entre los efectos perjudiciales del estigma, se encuentran la reticencia a buscar ayuda o tratamiento; la carencia de comprensión por parte de familia, amigos, colegas de trabajo u otras personas en sus círculos; menores oportunidades de trabajo, actividades sociales o escolares o problemas buscando alojamiento; acoso, violencia física o hostigamiento; asistencia sanitaria que no cubre de forma adecuada el tratamiento de la enfermedad mental y la creencia de que nunca se conseguirán ciertos retos o que la situación no mejorará.
    Especialistas sugieren que las medidas para combatir el estigma podrían ser admitir la necesidad de tratamiento y conseguirlo; no avergonzarse ni crear dudas acerca de la capacidad personal; no aislarse; no denominarse a sí mismo despectivamente con el nombre de la enfermedad; acudir a grupos de apoyo; lograr ayuda en la escuela en el caso de tratarse de niños; hablar en contra del estigma y educar al público sobre la enfermedad mental.
    FUENTE: EUROPA PRESS