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jueves, 16 de julio de 2015

Muchas personas con trastorno bipolar también padecen trastornos de ansiedad

Los trastornos de ansiedad suelen convivir con el trastorno bipolar, según demuestra el primer meta-análisis sobre la relación entre ambos desórdenes. "Aunque los especialistas en salud mental suelen ser conscientes de la elevada frecuencia de la comorbilidad en sus pacientes bipolares, algunos consideran que la ausencia de un trastorno del ánimo es un resultado terapéutico positivo", explicó vía e-mail la autora principal, doctora Barbara Pavlova, de la Universidad de Dalhousie, Halifax, Nueva Escocia, Canadá.

Con su equipo revisó la literatura médica publicada e identificó a los mejores estudios con resultados originales sobre la prevalencia de los trastornos de ansiedad en los adultos con trastorno bipolar diagnosticados mediante cuestionarios validados.

Finalmente, los autores seleccionaron 40 estudios sobre un total de 14.914 adultos de América del Norte, Europa, Australia, América del Sur y Asia. El 56 por ciento era mujer y la edad promedio era de 43,2 años.

En The Lancet Psychiatry, el equipo publica que el 45% de los participantes bipolares tenían algún trastorno de la ansiedad, como trastorno de ansiedad generalizada (20%), fobia social (20%), trastorno de pánico (19%) y trastorno del estrés postraumático o TEPT (17%).


El trastorno obsesivo compulsivo y el pánico eran casi siete veces más comunes en las personas bipolares que en el grupo control, mientras que el riesgo de TEPT crecía seis veces, el de fobia social o ansiedad generalizada se quintuplicaba y el de otras fobias se triplicaba en uno versus otro grupo. La prevalencia de la ansiedad no varió entre las personas con trastorno bipolar I y II.

El equipo aplicó los criterios diagnósticos DSM-III y DSM-IV para definir los trastornos de ansiedad y revisó los estudios realizados hasta 1 de junio del 2014 que pudo reunir con los siguientes términos de búsqueda: ansiedad, trastorno de pánico, agorafobia, fobia social, ansiedad social, trastorno de ansiedad generalizada, fobia específica, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno de estrés postraumático y trastornos de ansiedad no especificado.

El doctor Michael Thase, profesor de psiquiatría de University of Pennsylvania, Filadelfia, elogió el estudio. "Los trastornos de ansiedad a menudo pasan desapercibidos en la fase maníaca. Esta comorbilidad exige una terapia orientada",comentó.

Thase, que integra la Comisión de las Guías de Práctica Clínica para el Trastorno Bipolar de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, consideró que el meta-análisis debería atraer más atención a los trastornos de ansiedad.

"Estamos atrasados con la revisión de nuestras guías", admitió y dijo que espera que las próximas guías destaquen "la importancia de los trastornos de ansiedad". El especialista consideró que se necesitan más estudios sobre las mejores prácticas para los trastornos de ansiedad.

El doctor Philip B. Mitchell, jefe de psiquiatría de la Universidad de Nueva Gales del Sur, Sídney, Australia, opinó que éste meta-análisis es "el primero" y "clave" sobre este tema.


FUENTE: Por Laura Newman-Reuters Health Lancet Psychiatry, online 23 de junio del 2015.


domingo, 12 de julio de 2015

"Punto y coma": Un tatuaje revolucionario en pos de la SALUD MENTAL

El tatuaje que celebra la Vida


Es probable que navegando por Internet y las redes sociales, te encuentres con fotografías de personas que lucen en su cuello o muñecas un tatuaje de punto y coma.  No se trata de la última moda emergente, sino de un gesto con un proyecto definido detrás, que ha alcanzado popularidad recientemente, y que nació para transmitir un mensaje muy claro.

Lo primero es lo primero: ¿cómo surgió esta iniciativa? Project Semicolon” nació de la mano de Amy Bleuel una de esas admirables mujeres capaces de transformar el dolor en superación. Amy, una norteamericana de 18 años, luego de pasar por una adolescencia bastante tormentosa, marcada con varios intentos de suicidio, se tatuó en el año 2013 este signo de puntuación después de que perdiera a su papá a consecuencia de la depresión suicidándose.

En ese mismo año, 2013, las estadísticas hablaban de que cada 12,8 minutos una personas decide terminar con su vida en el mundo.

Entre el punto final y el punto y coma la diferencia puede ser poca. Este último indica una pausa mayor que la coma pero más pequeña que el punto y la Real Academia Española indica que uno de sus usos es para separar oraciones o ideas independientes, pero que guardan una cierta relación con el tema del párrafo, está dotado de continuidad.

“Proyecto punto y coma (en español) tiene un propósito claro: luchar contra la depresión, el suicidio, la adicción y todas aquellas prácticas autodestructivas que atentan contra nuestro desarrollo pleno. 

Muchas son las personas que se han sentido identificadas con este proyecto y han tatuado su principal símbolo en la piel. Para ellas, este acto ha representado una estrategia para conectarse con otras personas en su misma situación, demostrar su valentía y -por sobre todo- sus ganas de seguir. El tatuaje del punto y coma se convierte en un recordatorio permanente para aquel que se lo hace de que ha elegido apostar y continuar con la vida.


Gracias al apoyo de músicos, medios de comunicación y personas anónimas en redes sociales, el 'proyecto Punto y Coma' se ha convertido en un mensaje de esperanza que se ha propagado a distintas partes del mundo y se ha convertido en un símbolo de lucha, esperanza e inspiración para todas aquellas personas que se encuentren batallando con estos problemas de salud mental, tan frecuentes.

En definitiva, este punto y coma es la manera más ilustrativa de expresar: Mi historia todavía no ha terminado, decido celebrar la vida”



Fuentes consultadas: Europapress.es / Vivirsalud.imujer.com

sábado, 23 de mayo de 2015

La Serotonina y el bienestar

La serotonina es un neurotransmisor que se encuentran en varias regiones del sistema nervioso central y que tienen mucho que ver con el estado de animo.

Funciones de la serotonina

  • Entre las principales funciones de la serotonina esta la de regular el apetito mediante la saciedad, equilibrar el deseo sexual, controlar la temperatura corporal, la actividad motora y las funciones perceptivas y cognitivas.
  • La serotonina interviene en otros conocidos neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina, que están relacionados con la angustia, ansiedad, miedo, agresividad, así como los problemas alimenticios.
  • La serotonina también es necesaria para elaborar la melatonina, una proteína que es fabricada en el cerebro en la glándula pineal, y es la encargada de la regulación del sueño. La serotonina aumenta al atardecer por lo que induce al sueño y permanece elevada hasta el amanecer cuando comienza a descender.
  • Otra función importante de este neurotransmisor, es actuar como el reloj interno de nuestro cuerpo, lo que a su vez determina nuestros ciclos de sueño y vigilia. El reloj interno es el encargado de coordinar varias funciones biológicas como la temperatura corporal, la hormona del estrés, cortisol, y los ciclos del sueño. La correcta coordinación de estos 3 elementos hace que podamos dormir profundamente y despertar descansados. Los hombres producen hasta un 50% más de serotonina que las mujeres, por lo tanto, estas son más sensibles a los cambios en los niveles de serotonina.

Cambios en los niveles de serotonina

El estrés, los niveles de azúcar en sangre y los cambios hormonales, sobre todo en los estrógenos, son algunas de las causas por las que serotonina se ve alterada. Los niveles bajos de serotonina, se asocian a desequilibrios mentales como la esquizofrenia, autismo infantil, trastorno obsesivo compulsivo, hiperactividad infantil, depresión, estados de agresividad, migrañas, estrés e insomnio.
El aumento de serotonina en los circuitos nerviosos produce una sensación de bienestar, relajación, mayor autoestima y concentración. La serotonina se puede medir a través de la sangre, aunque no se obtendrá mucha información, debido a que el cerebro y el resto del cuerpo se encuentran separados por la barrera hemato-encefálica, una especie de pantalla que no permite el paso de cualquier sustancia al cerebro. Por eso el cerebro fabrica sus propios neurotransmisores.

Como aumentar la serotonina

  • El triptófano es precursor de la serotonina, este aminoácido esencial que es capaz de traspasar la barrera cerebral, no lo puede producir el organismo por lo que debe ser obtenido a través de la dieta.
  • Las semillas de Griffonia simplicifolia, una planta que crece en la sabana y en la costa del oeste de Afrecha, son ricas en 5-hidroxitriptofano (5-HTP), una sustancia que sirve de nexo entre el triptófano y la serotonina.
  • Practicar determinadas técnicas de relajación, yoga, meditación ayuda a elevar los niveles de serotonina.
  • Hacer ejercicio con regularidad, la vida al aire libre, pasear y bailar favorece el incremento de esta sustancia.
  • Cambiar de actividad, hacer cosas nuevas, emprender nuevos proyectos, viajar... ayuda a que la serotonina aumente.
Son ricos en triptófano las pastas, arroz, cereales, leche, huevos, soja, pollo, pavo, queso, plátano y leguminosas.
En todos los casos le recomendamos consultar con su médico, terapeuta u otro profesional de la salud competente. La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa.

Por Almudena Requero. Periodista especializada en temas de salud y terapias naturales. Autora del libro "Mi hijo es hiperactivo y distraído", Fuente: www.enbuenasmanos.com. 

viernes, 22 de mayo de 2015

Las personas con depresión pueden ser más propensas a desarrollar Parkinson

Las personas con depresión pueden ser más propensas a desarrollar la enfermedad de Parkinson, según un amplio estudio publicado este miércoles en la edición digital de 'Neurology', revista médica de la Academia Americana de Neurología.

"Vimos este vínculo entre la depresión y la enfermedad de Parkinson durante más de un intervalo de tiempo de más de dos décadas, por lo que la depresión puede ser un síntoma muy precoz de la enfermedad de Parkinson o un factor de riesgo para la enfermedad", afirma el autor del estudio Peter Nordström, de la Universidad de Umea, en Suecia.

Los investigadores también analizaron hermanos y encontraron que no había relación entre un hermano que tiene depresión y el otro Parkinson. "Este hallazgo nos da más pruebas de que estas dos enfermedades están relacionadas --apunta Nordström--. Si las enfermedades eran independientes entre sí pero causadas por los mismos factores ambientales o genéticos tempranos, entonces esperaríamos ver ambas enfermedades juntas en los hermanos, pero eso no sucedió".

Para el estudio, los investigadores comenzaron con todos los ciudadanos suecos mayores de 50 años a finales de 2005. A partir de eso, se quedaron con las 140.688 personas que fueron diagnosticadas con depresión entre 1987 y 2012. Estas personas fueron emparejadas con tres participantes del grupo control del mismo sexo y año de nacimiento que no habían sido diagnosticados con depresión, con un total de 421.718 participantes de control.

Los participantes fueron seguidos durante un máximo de 26 años, tiempo en el que 1.485 personas con depresión desarrollaron la enfermedad de Parkinson, o un 1,1 por ciento, mientras que 1.775 personas, o el 0,4 por ciento de los que no sufrían depresión, desarrolló Parkinson. La enfermedad de Parkinson fue diagnosticada una media de 4,5 años después del inicio del estudio y la probabilidad de desarrollar Parkinson disminuyó con el tiempo.

Las personas con depresión fueron 3,2 veces más propensas a desarrollar la enfermedad de Parkinson dentro de un año después del inicio del estudio que las personas que no tenían depresión. Entre 15 y 25 años después de que el trabajo comenzara, los participantes con depresión presentaban un 50 por ciento más de probabilidades de desarrollar la enfermedad de Parkinson.

Los individuos con casos más graves de depresión también eran más propensos a desarrollar la enfermedad de Parkinson y quienes habían sido hospitalizados por depresión cinco o más veces registraban un 40 por ciento más de probabilidades de desarrollar la enfermedad de Parkinson que aquellos que habían sido hospitalizados por depresión sólo una vez. Las personas hospitalizadas por depresión tenían también 3,5 veces más probabilidades de desarrollar la enfermedad de Parkinson que quienes habían sido tratados para la depresión como pacientes ambulatorios.

La relación entre la depresión y la enfermedad de Parkinson no cambió cuando los investigadores ajustaron por otros tratornos relacionadas con la depresión, como la lesión traumática cerebral, el accidente cerebrovascular y el abuso de alcohol y drogas.

Fuente: www.canarias7.es

miércoles, 6 de mayo de 2015

La estigmatización mediática y la enfermedad mental

"El alumno de la ballesta sufre un trastorno mental". Este titular de prensa, publicado en un diario de tirada nacional, proclamaba que un posible "brote psicótico", palabras pronunciadas por la consejera de Educación de la Generalitat de Cataluña, habría motivado la muerte de un profesor a manos de un alumno de segundo de ESO en un instituto de Barcelona. "Un chaval normal de una familia normal", tal y como lo describían sus compañeros.
La palabra "normal" también aparecía asociada al piloto de Germanwings que estrelló un avión de la compañía en los Alpes franceses. Aunque no tardaron en aparecer sus antecedentes psiquiátricos. Ambos sucesos, tan trágicos y mediáticos, han vuelto a poner de manifiesto el hecho de que las personas que cometen actos de violencia tan espantosos sufren una enfermedad mental. Es como si la sociedad necesitara explicarse algo tan terrible a través de los trastornos mentales, en vez de asumir que el mal y la violencia acompaña a la humanidad a lo largo de su historia. Cada día mueren miles de personas en el mundo en guerras, hambrunas, masacres, terrorismo o violencia de género. Y el 97% de quienes cometen esos crímenes no padece ningún trastorno. Solo el 3% de las personas con enfermedad mental comete actos violentos a causa de su enfermedad, cuando no reciben el tratamiento adecuado.
La idea de que la enfermedad mental esta íntimamente relacionada con la violencia no tiene base científica. Las personas que la padecen rara vez son peligrosas para la sociedad en general. Lo más normal es que realicen conductas agresivas hacia ellos mismos o hacia el entorno familiar y sean víctimas de abusos y malos tratos, además de ver vulnerados sus derechos.
De hecho, son personas como cualquier otra: estudian, trabajan, tienen familia, hijos, amigos, ejercen sus derechos y obligaciones como ciudadanos. Su enfermedad no supone ningún impedimento para poder llevar una vida normalizada y estar plenamente integrado en la sociedad. El único rasgo que puede distinguir a este colectivo son los apoyos necesarios para favorecer su autonomía personal y una vida independiente.
¿Por qué se dice en titulares que el asesino era esquizofrénico? Nadie lo menciona cuando es diabético o hipertenso. Se debería evitar "etiquetar" a las personas con problemas mentales llamándolas, por ejemplo, "esquizofrénicos", por la misma razón que no se dice "sidoso" ni "canceroso". También habría que evitar informaciones sensacionalistas, tendenciosas y no contrastadas, y romper la asociación entre enfermedad mental y violencia.
En ese sentido, es lamentable que muchas personas no sean capaces de ver a la persona, sino solo al enfermo, como si su problema totalizara todos los aspectos de su vida: "Esta no es Alicia, una abogada que fuma a escondidas y a la que le encanta el senderismo, el cine y los musicales. Solo es alguien con trastorno bipolar". Hablamos de una realidad que afecta a una de cada cuatro personas a lo largo de la vida. Todos tenemos probabilidades de padecer una enfermedad mental, al igual que ocurre con muchos otros tipos de enfermedades.
Entendemos que la falta de tiempo y de especialización contribuyen a que los medios de comunicación reproduzcan prejuicios sobre la enfermedad mental, que está sobredimensionada en las secciones de Sucesos e infrarrepresentada en las de Salud. Desde este colectivo que represento creemos que una armonía entre la tiranía del lenguaje políticamente correcto y la operatividad de las palabras --es entendible que 'persona con enfermedad mental' no cabe en un titular--, con la sensibilidad y falta de prejuicios que merece el colectivo podría ayudar a informar con más rigor sobre la enfermedad mental.
En todo caso, el mejor modo de evitar que una persona con esquizofrenia protagonice un hecho violento es prevenir: evitar que abandone su medicación, mejorar la atención sociosanitaria y apoyar a su familia. Y para difundir esos mensajes los medios de comunicación son una herramienta indispensable.
Por Antonio Garrido - Presidente de Asaenec (Asociación de allegados y personas con enfermedad mental de Córdoba.España)

Fuente: www.diariocordoba.com

sábado, 11 de abril de 2015

Monumental biografía de un alma secreta: "Virginia Woolf "


Curioso: discretísima y secreta, Virginia Woolf escribió gran cantidad de cartas y diarios personales en los que dio cuenta de sus fantasmas interiores. Precursora del modernismo y del feminismo, miembro del círculo de Bloomsbury (en el que militaban intelectuales como Bertrand Russell, Roger Fry y Katherine Mansfield) y creadora de novelas como La señora Dalloway y Las olas, cuentos y ensayos, padeció trastorno bipolar y se suicidó a los 59 años.
Las cartas y los diarios sirvieron como base de Virginia Woolf. La vida por escrito (Taurus), libro de Irene Chikiar Bauer, editado en España. Biografía monumental y fresco de época (que retrata el paso del puritanismo al modernismo en la Inglaterra de fines del siglo XIX e inicios del XX, y donde aparecen Joyce, Henry James y el grupo Bloomsbury, entre tantos), ausculta las turbulencias de Woolf y sus elecciones sexuales, y medita sobre el placer, la literatura y el miedo a la locura. Chikiar cita prudentemente a Woolf para delatar la complejidad de su tarea: "No se puede escribir directamente acerca del alma. Al mirarla, se desvanece"
FUENTE: Victor Hugo Ghitta | LA NACIÓN
Libro: "Virginia Woolf. La vida por escrito"  es una exhaustiva biografía de la escritora británica Virginia Woolf, elaborada durante siete años por la periodista y socióloga argentina Irene Chikiar Bauer. Sinopsis: http://www.tendencias21.net/Virginia-Woolf-La-vida-por-escrito-se-presenta-en-Madrid_a39754.html#

martes, 7 de abril de 2015

A propósito de la tragedia del avión Germanwings en los Alpes franceses: "El copiloto no tenía depresión ni era un enfermo mental, era un narcisista maligno” Entrevista al Dr. Francisco Toledo

El psiquiatra Francisco Toledo recibió hace unos días el premio Doctor Francisco Guirado en Molina de Segura. Este profesor asociado de Psiquiatría de la facultad de Medicina de la Universidad de Murcia y psiquiatra titular del Hospital Virgen de la Arrixaca responde a las preguntas de La Crónica del Pajarito sobre temas tan actuales y candentes como los motivos que pudieron llevar al copiloto alemán Andreas Lubitz a estrellar el avión contra los Alpes franceses, según le acusa la Fiscalía. Además, Toledo avanza el programa del VI Curso de Psiquiatría en la Vida Cotidiana, organizado por la Fundación de Estudios Médicos (FEM) de Molina y la Universidad Internacional del Mar.

¿Qué supone para usted haber recibido el premio Doctor Francisco Guirado? Siento un profundo agradecimiento a Molina, a su Ayuntamiento y a su alcalde por haber propuesto mi candidatura al premio. Yo conocí a Francisco Guirado y a cualquiera le provoca orgullo este galardón, y más a un molinense, como me considero yo tras vivir ya más de diez años en Molina. Es también un reconocimiento a los cursos de psiquiatría en la vida cotidiana, que este año llegan a su sexta edición y que los dirijo con mucho cariño.

Estos cursos son ya una auténtica referencia a nivel regional y nacional.Creo que sí. Lo que hacemos con ellos es luchar contra el estigma y contra los miedos que hay sobre los enfermos mentales, e intentar conseguir una mayor integración social. Todos los años traemos a psiquiatras clínicos de gran trayectoria profesional y hasta ahora presentamos un balance de más de 50 conferencias y más de 700 alumnos, algo que es un éxito para los organizadores, la Fundación de Estudios Médicos (FEM) de Molina y la Universidad Internacional del Mar.

¿Está cerrado ya el programa del VI curso de psiquiatría en la vida cotidiana? Se va a celebrar del 7 al 10 de julio, una vez más en Molina de Segura, y este año repite Juan de Dios Molina, que hablará sobre las habilidades en la entrevista psiquiátrica. El doctor Antonio Galbis, miembro de la directiva de la Asociación Española de Psiquiatría, dará una conferencia sobre manías, supersticiones y obsesiones, y contaremos con un ‘crack’ como el doctor Celso Arango, uno de los principales investigadores europeos en salud mental y director científico del Centro de Investigaciones Biomédicas en Red en Salud Mental (CIBERSAM), que ahora está trabajando en California y que impartirá la charla ‘El futuro de la salud mental: prevención, prevención y prevención’. La conferencia estelar será la de Eduard Vieta, que está considerado el número uno en la investigación del trastorno bipolar y que nos hablará sobre lo que sabemos y lo que nos falta por saber de este trastorno. A nivel local, tendremos a Luis Valenciano, que abordará la psicoterapia del paciente impulsivo; Emilio López, que hablará sobre esquizofrenia y psicosis tóxicas; al doctor Salmerón (´Cuando el cerebro confunde la realidad’) y a Mateo Campillo (‘Enfermedad física y vulnerabilidad psíquica’). También vendrán el doctor Mesones (‘El suicidio: todo lo que quiso saber y no se atrevió a preguntar’) y el doctor Pedro Pozo, presidente de la Sociedad Murciana de Psiquiatría, que hablará sobre el estigma de la enfermedad social. Pepa González Molina dará la conferencia ‘Abordaje del adolescente con trastornos de conducta’ y yo mismo hablaré sobre mitos y tópicos de la psiquiatría.

En términos psiquiátricos, ¿qué es la normalidad? Es una pregunta complicada de responder. Vamos a ver si me explico: para la psiquiatría la normalidad no es un punto, es un segmento, un patrón de conducta que se repite y que es aceptado como razonable. Es un comportamiento o estado de salud razonable que permite un funcionamiento óptimo.


¿Cuándo un problema de salud mental se convierte en una enfermedad? No todos los trastornos de conducta inexplicables tienen que ser un trastorno mental. Hay personas buenas, pero también hay personas malas que no tienen ningún trastorno mental. Para que una persona estrelle un avión no tiene que ser un enfermo mental, tiene que ser una mala persona.

Me está hablando del copiloto Andreas Lubitz, acusado de estrellar el avión en los Alpes con 150 personas dentro. En muchos medios de comunicación se dice que tenía depresión y estaba en tratamiento. ¿Qué ha podido llevar a esa persona a realizar un acto tan espeluznante? No creo que tuviera depresión, pues esta enfermedad conlleva una idea de culpabilidad e incluso de autoagresión, pero nunca hacia fuera, nunca hacia los demás. Una persona que se suicida se quita de en medio para no sufrir y para que los demás no sufran. Lo del copiloto no tiene nada que ver con la depresión ni con enfermedades mentales. Todo indica que fue premeditado y responde a una personalidad narcisista de tipo maligno que ha actuado así ante una frustración no superada. Al parecer, él mismo dijo que iba a hacer algo por lo que su nombre sería conocido en todo el mundo y eso es propio de un narcisista maligno, de un trastorno de personalidad. Estos individuos son conscientes de lo que hacen en todo momento. Son malas personas.

Entonces, ¿me está dando a entender que no se habría podido evitar la tragedia tratándose de una persona de este tipo? La psiquiatría no tiene respuesta para la maldad y este copiloto era un enfermo de tipo social. Los enfermos mentales son víctimas y no culpables, y este no es el caso del copiloto del avión estrellado. Todas las cosas no se pueden prevenir. Por ejemplo, por muchas campañas que se hagan nunca se acabará totalmente con los accidentes de tráfico o con la violencia de género. Se puede reducir, pero en el caso de la maldad no hay respuesta inherente a esta condición humana.

Pero lo que está publicando es que tenía problemas mentales de los que estaba siendo tratado y que incluso intentó ocultar. Y no se para de hablar de que tenía depresión. Faltan elementos para sacar conclusiones definitivas, pero todo apunta a que había premeditación y cálculo para estrellar el avión. Una depresión no puede ser que lleve a alguien a hacer algo así. Si alguien se suicida por una depresión da mensajes de dolor y deja una carta de despedida o de arrepentimiento. Este copiloto tampoco es un psicótico, pues ni deliraba ni tenía alucinaciones. Yo creo que sabía aparentar que no era malo. Este tipo de personas se repiten sistemáticamente en la historia de la humanidad en todos los ámbitos, no les detiene el dolor ajeno y hacen sufrir a los demás de manera indiferente. Para comprender necesitamos poner etiquetas, como la depresión, pero este hombre no tiene esa etiqueta.

¿Eso explicaría esa frialdad del copiloto? Lo digo porque en la grabación de la caja negra se refleja que su respiración no se alteró en los ocho minutos se descenso antes del choque en los Alpes. Mantener la respiración normal en una situación así es propio de una persona muy fría, y tampoco tiene nada que ver con creencias políticas o con razones religiosas. Este tipo de personas muestran una gran frialdad y les importa poco el mundo de los demás.

Se ha publicado que sufrió hace años ataques de pánico y ansiedad… Quizá tuviera algún diagnóstico de ansiedad, pero eso no explicaría nada, no existe ningún nexo con lo ocurrido. Insisto en que esta persona debía tener un trastorno de personalidad, no era un enfermo mental, sabía perfectamente lo que hacía y tenía una intolerancia brutal a la frustración, quizá por los problemas de visión que le impedían ascender profesionalmente, y seguramente no toleraba que no era el mejor.

Para las familias de las víctimas el hecho de que el copiloto estrellara deliberadamente el avión debe ser algo tremendo de aceptar. Hay personas a las que les da igual en qué circunstancias se ha producido la muerte de un familiar, pues el caso es que ha muerto y eso les produce dolor. A otras no les ocurre lo mismo. Cada uno se defiende del dolor como mejor puede y algunos necesitan dirigir su pena hacia un objetivo, pero eso no produce alivio. Sería doloroso e injusto que tras lo que ha ocurrido con el avión algunos dirigiesen ese odio a pacientes con problemas psiquiátricos. Eso haría mucho daño, pues el enfermo mental no es peligroso, es una víctima. El 20 por ciento de la población sufre depresión al menos una vez en la vida y eso no debe ser un estigma. Estamos trabajando mucho para evitar ese estigma. Sin embargo, se puede ser inteligente y ser muy mala persona. Hay personas malas en política, en el mundo empresarial, en nuestros compañeros de trabajo…

En la prensa europea no tanto, pero en algunos países los medios de comunicación han cargado tintas contra el copiloto y le llaman de todo: kamikaze, asesino, ‘killer’… Que le llamen como quieran, pero que no le llamen enfermo mental, porque las personas con enfermedades mentales no se merecen esto.

Cambiando de asunto, siempre me he preguntado por qué no existe en la sanidad la figura unificada del terapeuta mental, en vez de esa separación entre psiquiatras y psicólogos. ¿Se ha experimentado en algún país? No se debe ni se puede. El psiquiatra y el psicólogo son absolutamente complementarios. Algunas personas no necesitan psicoterapia y otras no necesitan un enfoque biológico de pastillas.

¿Para salir de una depresión es absolutamente necesario tomar pastillas?Para la depresión, como enfermedad que es, se necesita un tratamiento farmacológico, igual que para la hipertensión. No es suficiente con la psicoterapia y no hay ningún psicólogo que se atreva a decir que es mejor tratar la depresión sin pastillas. Otra cosa son las conductas de tristeza adaptativas, que se abordan bien con un enfoque psicoterapéutico. La dificultad está en saber discernir qué tiene una persona. Está claro que siempre vienen bien cosas como las terapias de grupo.

Hay medicación, como los ansiolíticos, especialmente las benzodiacepinas, que al parecer son bastante adictivos. Y normalmente existe un rechazo en el paciente a estar, como se suele decir, empastillado. El tabaco también es adictivo. Si lo que quieres preguntar es si se abusa en la prescripción de ansiolíticos y antidepresivos, la respuesta es que quizá sea cierto, y creo que hay situaciones que se podrían solucionar sin pastillas. Sí, pienso que hay un cierto exceso de uso y abuso de medicación. Poner un tratamiento farmacológico es fácil, pero en ese momento hay que pensar también en cómo lo vamos a quitar luego. En el caso concreto de las benzodiacepinas sí hay un abuso.

¿Quizá el problema arranca de los propios médicos de familia? En España, los médicos de familia tienen un gran control para empezar a tratar trastornos psiquiátricos, pues tienen una gran preparación.

¿Qué opina usted de las terapias alternativas para tratar problemas de salud mental? Pues que siempre que hay que valorarlas partiendo de los principios científicos de verificación de resultados. Si a lo que te refieres es al chamanismo, la gente que acude a él suele tener un nivel cultural más bien bajo, con todos mis respetos. Pero bueno, hay gente a la que le ayuda, por ejemplo, rezar, y no tengo nada contra eso.

Y qué me dice de las técnicas de neurocirugía para tratar trastornos psíquicos como los obsesivo-compulsivos. Parece que funciona eso de colocar electrodos en algunas zonas del cerebro… Hasta ahora la única indicación de la psicocirugía es para trastornos obsesivo-cumpulsivos (TOC) severos, y para un bajo porcentaje de pacientes. En estos casos la psicocirugía tiene una respuesta terapéutica de en torno al 50 por ciento y a veces es la única opción que queda. En algunos tipos de depresiones muy graves también se colocan electrodos en el cerebro para producir una estimulación cerebral eléctrica profunda. Se está avanzando mucho en este campo y tiene futuro por delante, pero no confundamos esta neurocirugía con otras cosas como las lobotomías que se practicaron hace años.

Los psiquiatras afirman que a día de hoy enfermedades como la esquizofrenia no tienen cura. ¿Qué esperanza les queda a estos enfermos? ¿Se conseguirá una cura en el futuro? Ahora mismo la esquizofrenia no tiene cura como tal, pero sí puede sobrellevarse de una manera adecuada sin que ocasione molestias, siempre y cuando el paciente siga a rajatabla la medicación de por vida. La esquizofrenia ha existido siempre y afecta a un uno por ciento de la población en todo el mundo. En los últimos veinte años se ha avanzado mucho en los tratamientos. Debemos de tener en cuenta que el primer tratamiento para esta enfermedad se descubrió en 1952. En la actualidad existen varios adelantos que permiten a los pacientes llevar su medicación de una manera más controlada y mejor; estoy hablando de unas inyecciones que han sustituido a las clásicas pastillas diarias, y que se administran cada 15 ó 30 días. Y en el futuro habrá más avances.

FUENTE: Diario español "La Crónica del Pajarito" - http://www.lacronicadelpajarito.es/