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jueves, 24 de octubre de 2013

La Vida Secreta de un Maníaco-Depresivo ~ The Secret Life of the Manic Depressive Por: Stephen Fry:

The Secret Life of the Manic Depressive (La vida Secreta de un Maníaco Depresivo) es un documental de la BBC para la televisión emitido en dos partes en 2006, dirigido por Ross Wilson y protagonizado por el actor y comediante británico Stephen Fry. Explora los efectos de las personas que viven con el trastorno afectivo bipolar, basado en las experiencias personales de Fry, y otras celebridades y miembros del público con o afectados por el trastorno. Ganó el Premio Emmy a Mejor Documental en 2007.

PARTE I




PARTE II




FUENTE: Vanina Alvarez Miranda YouTube

Descubierto el gen de la manía

La revista Nature publica esta semana un estudio sobre la base genética de la manía o el comportamiento maníaco que ocurre en el trastorno bipolar y en el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Los autores, liderados por Huda Zoghbi, de la Escuela de Medicina de Baylor (EE UU), apuntan que las causas de este comportamiento pueden esconderse tras la sobreexpresión de SHANK3, un gen con un papel importante en la función cerebral.
«SHANK3 codifica una proteína que funciona en la sinapsis, el punto de comunicación entre las neuronas», explica Zoghbi a SINC. «Sus mutaciones y deleciones -pérdidas de un fragmento de ADN de un cromosoma- se han asociado con autismo, discapacidad intelectual y esquizofrenia. Y el aumento en la cantidad de SHANK3 podría ser también perjudicial para la función neuronal», añade.
Sin embargo, a diferencia de las supresiones de SHANK3, hasta ahora no estaban claras las consecuencias de la sobreexpresión de este gen. El trabajo que las ha confirmado se llevó a cabo primero en ratones y después en dos pacientes humanos. «Para nuestra sorpresa, los ratones que sobreexpresan SHANK3 presentan convulsiones y comportamientos maníacos como hiperactividad, hipersensibilidad a la anfetamina y ritmos circadianos anormales», subraya la experta.
Los científicos también identificaron dos pacientes humanos con trastornos neuropsiquiátricos que tenían duplicaciones en la región cromosómica que contiene SHANK3

Sinapsis
Un análisis más detallado con ensayos bioquímicos y electrofisiológicos indicó que las neuronas de estos ratones tienen una actividad eléctrica anormal debido a los cambios en las sinapsis.
Más tarde, los científicos identificaron dos pacientes humanos con trastornos neuropsiquiátricos, uno bipolar y el otro con TDAH, que tenían duplicaciones en la región cromosómica que contiene SHANK3. Más allá de la simple determinación de los síntomas asociados con la sobreexpresión de SHANK3, este estudio sugiere los cambios moleculares y celulares que conducen al desarrollo de la conducta maníaca y quizás al trastorno bipolar.
Un tratamiento eficaz
El trabajo identifica tratamientos que podrían ser de utilidad para las personas con trastornos neuropsicológicos relacionados con la sobreexposición de SHANK3.
Los autores evaluaron los efectos de los estabilizadores del humor en estos modelos de ratón y observaron que el valproato (un ácido graso con capacidades anticonvulsivas), pero no el litio, es capaz de revertir el comportamiento maníaco.
«Estos resultados mejoran la comprensión de los mecanismos que contribuyen a estos trastornos neuropsicológicos y el tipo de tratamientos que podrían ser apropiados», concluye Zoghbi. «Esta clase de análisis serán cruciales en el futuro para la selección apropiada de terapias para dichos trastornos».
FUENTE: ABC.ES Noticias de Salud. Octubre 2013

miércoles, 16 de octubre de 2013

Una molécula producida durante el ejercicio aumenta la salud del cerebro

Puede ser útil para diseñar fármacos que usen esta molécula para proteger de enfermedades neurodegenerativas y mejorar la cognición en el envejecimiento de la población.

Investigadores han identificado una molécula llamada irisina que se produce en el cerebro durante el ejercicio de resistencia y tiene efectos neuroprotectores, según informa la revista Cell Metabolism. Los científicos lograron aumentar artificialmente los niveles de irisina en la sangre para activar los genes que participan en el aprendizaje y la memoria.

Aunque se sabe que el ejercicio puede mejorar la función cognitiva y disminuir los síntomas de enfermedades neurológicas, como la depresión, hemorragia cerebral y enfermedad de Alzheimer, los mecanismos subyacentes a estos efectos no están claros. Se cree que un papel importante lo tiene un factor de crecimiento, el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) .

Los autores de esta investigación, dirigida por el doctor Bruce Spiegelman, del Instituto del Cáncer Dana-Farber y de la Facultad de Medicina de Harvard, en Cambridge, Massachusetts, Estados Unidos, encontraron que una molécula llamada FNDC5 y su producto derivado, irisina, se elevan por la práctica de ejercicio de resistencia en el cerebro y aumentan la expresión de BDNF. Por otro lado, en el modelo experimental utilizado, los individuos genéticamente alterados para tener bajos niveles de irisina en el cerebro redujeron los niveles de BDNF.

El equipo de científicos también encontró que el aumento de los niveles de irisina en la circulación provocaron que la molécula traspasara la barrera hematoencefálica, donde se aumentó la expresión de BDNF y se activaron los genes implicados en la cognición.

"Nuestros resultados indican que FNDC5/irisina tiene la capacidad de controlar una vía neuroprotectora muy importante en el cerebro", dice el doctor Spiegelman. Los investigadores planean trabajar en el desarrollo de una forma estable de la proteína irisina que se pueda administrar por inyección y logre aumentar las vías de lucha contra la degeneración natural del cerebro.

FUENTE: www.abc.es

Artículo cortesía de la Dra. Ana Gracia - Director Médico de la Fundación Mentes Brillantes Venezuela

lunes, 14 de octubre de 2013

Controversias en relación al trastorno bipolar en edad preescolar: a propósito de un caso.

Controversias en relación al trastorno bipolar en edad preescolar: a propósito de un caso

Existe cierto debate en cuanto a la fenomenología del trastorno bipolar en edad pediátrica, entidad que se caracteriza por la irritabilidad y las oscilaciones bruscas del ánimo y que carece de criterios diagnósticos específicos. El desacuerdo es aún mayor para el trastorno bipolar en población preescolar.

Describimos el caso de un niño de cuatro años y nueve meses al que diagnosticamos de trastorno bipolar no especificado. Presenta irritabilidad como síntoma predominante, explosiones de ira, agresividad verbal y verbalizaciones extrañas y grandiosas, todo ello con un patrón temporal muy fluctuante.

Encontramos casos similares y discrepancias en publicaciones previas. Se ha propuesto que los pacientes con irritabilidad no fásica podrían ser diagnosticados de trastorno de disregulación emocional. Se requieren más estudios sobre trastornos del humor en niños preescolares.

Introducción
En las últimas décadas ha tenido lugar un incremento importante del diagnóstico de trastorno bipolar en la infancia. A pesar de ello, el trastorno bipolar infantil sigue siendo una entidad que genera controversia, tanto en cuanto a cifras de prevalencia, con discrepancias notables entre distintos medios y autores. Esta falta de consenso podría deberse, en gran medida, a la ausencia de criterios diagnósticos específicos de trastorno bipolar infantil en las actuales clasificaciones (CIE-10 y DSM-IV-TR).

Se admite que el trastorno bipolar en edad pediátrica suele tener una presentación clínica diferenciada respecto a lo descrito en adultos. La irritabilidad parece ser el síntoma más característico, presentándose a menudo en forma de bruscas oscilaciones anímicas, con ritmicidad ultradiana, mientras que los estados eufóricos son menos habituales. Grandiosidad e hipersexualidad se dan de manera inconstante. El acortamiento del sueño no siempre está presente.

El panorama se complica cuando nos referimos exclusivamente a población preescolar. Al menor número de publicaciones en esta edad, siendo la mayor parte de estas series de casos o notas clínicas, se añade que el desacuerdo entre autores respecto a las características clínicas del trastorno es aún mayor.

Caso Clínico
Se trata de un niño de cuatro años y nueve meses de edad que viene a consulta de psiquiatría infantil derivado por su pediatra, para estudio de alteraciones conductuales. El paciente había sido valorado por neuropediatría, desde donde se habían solicitado una RMN craneal y un EEG, que resultaron sin alteraciones, descartándose patología neurológica o estructural del SNC. El paciente carecía de otros antecedentes médico-quirúrgicos relevantes.

Es hijo único y convive con sus dos progenitores y la abuela materna, en un ambiente familiar pacifico. Es un niño querido. El paciente había ido adquiriendo los distintos hitos del desarrollo psicomotor en plazos habituales. Exhibía un juego simbólico rico desde el primer año y había desarrollado el lenguaje con normalidad. Escolarizado desde los veinticinco meses, no había presentado problemas de aprendizaje y se relacionaba fluidamente con sus pares.

Sus padres lo definen como un niño cariñoso, que busca el contacto y responde a gestos de afecto. No parece especialmente rígido o rutinario ni tampoco es despistado. Por lo general no muestra dificultades para ejecutar tareas que requieran atención sostenida. Suele preferir entretenimientos tranquilos a juegos que impliquen mayor actividad física. 

Durante los últimos meses de embarazo y el puerperio, la madre del paciente sufrió un cuadro depresivo de intensidad moderada, con datos de endogenicidad afectiva, que requirió tratamiento antidepresivo y fue cediendo progresivamente hasta remitir ad integrum. No constan otros antecedentes familiares psiquiátricos en infancia o edad adulta.

Los padres del paciente le traen a consulta preocupados por los cambios de humor que éste aqueja, muy frecuentes y exagerados. Destaca una intensa irritabilidad, presentando por temporadas, con frecuencia prácticamente diaria, arrebatos de ira que se acompañan de inquietud psicomotriz y distraibilidad y que surgen abruptamente, como reacción a mínimos contratiempos o carecen de causa aparente. En el transcurso de ellos el paciente somete su entorno a importante violencia tanto física como sobre todo verbal, profiriendo crudas amenazas de muerte hacia sus familiares (e.g., “te voy a cortar la cabeza”). Durante estos episodios, el paciente verbaliza además contenidos insólitos, que impresionan de grandilocuencia, muchas veces expresando su propia omnipotencia (e. g., “voy a destruir el sol y la luna con spray de hechizo”, “voy a eliminar todos los relojes del mundo y nadie sabrá qué hora es”). De semblante habitualmente serio, en dichas ocasiones exhibe una expresión inequívoca de rabia.

En otros momentos, el paciente presenta crisis de llanto mantenido, en las que puede estar inmerso, a intervalos, varias horas, y durante los cuales, según sus padres, parece triste y melancólico. El patrón temporal de los cambios de humor descritos es poco claro. Los raptos de irritabilidad y los ataques de llanto se dan más en las últimas horas vespertinas pero también los han notificado en el colegio. Los padres han observado como durante varios días seguidos tienen lugar cambios de humor más intensos y frecuentes que se suceden de otros períodos en los que el paciente presenta un ánimo más estable. Sitúan los tres años y medio como fecha de inicio del cuadro.

El paciente no parece mostrar síntomas de hiperactividad conductual mantenida. Tampoco ha presentado alteraciones en el ritmo del sueño ni en su alimentación. La exploración física es anodina. En las entrevistas, el paciente no aporta una explicación consistente para sus oscilaciones anímicas. En general se muestra tranquilo, sin datos de inquietud ni otras alteraciones psicomotrices. Normoproséxico. No expresa ideas de contenido patológico o inusual para su edad y su discurso no sugiere psicoticismo. Aparentemente eutímico en las entrevistas, con un afecto congruente y resonante. Utilizamos la Child Mania Rating Scale-Parent Version (CMRS-P), sencilla de aplicar en niños de corta edad, y validada como instrumento complementario a la historia clínica en el despistaje de manía pediátrica, obteniendo una puntuación de 26.

Discusión
Estamos ante un ejemplo de alteración severa y fundamental del humor en un niño de muy corta edad. La irritabilidad extrema con grandilocuencia, sugestiva de manía pediátrica, y la alta fluctuabilidad anímica nos llevan a considerar plausible el diagnóstico de trastorno bipolar. Puesto que los episodios no reúnen los criterios de temporalidad de las formas bipolares clásicas (tipo I o II), optamos por el diagnóstico de trastorno bipolar no especificado, común en clínica e investigación en psiquiatría infantil, a falta de una categoría más adecuada. Encontramos coincidencias notables a nivel psicopatológico entre nuestro caso y lo descrito por Danielyan et al. en su serie de 26 casos de trastorno bipolar en edad preescolar, con  irritabilidad y agresividad como síntomas maníacos predominantes. No obstante, otros autores han estudiado casos de enfermedad bipolar en niños preescolares, encontrando una proporción importante de pacientes con ánimo eufórico y fases bien delimitadas que cumplían criterios temporales DSM-IV-TR10. Estas discrepancias podrían explicarse en parte por los pequeños tamaños muestrales y la ausencia de criterios diagnósticos específicos, que dan lugar a series heterogéneas.

Desde hace algunos años, se viene proponiendo el trastorno de disregulación emocional de la infancia (severe mood dysregulation) como una nueva categoría que englobaría a pacientes pediátricos con predominio de irritabilidad no claramente fásica, raptos de ira e hiperactivación. Aunque se han presentado argumentos que apoyan la independencia de esta entidad respecto al trastorno bipolar infantil, en casos individuales el diagnóstico diferencial puede ser difícil, al compartir frecuentemente un mismo núcleo sintomático, la irritabilidad. En nuestro caso, aunque faltan síntomas altamente específicos como la hipersexualidad o el acortamiento del sueño, consideramos que existen episodios maníacos lo suficientemente diferenciados (tanto a nivel fenomenológico, con megalomanía, como a nivel temporal) para inclinarnos por un trastorno bipolar. Por desgracia, otros factores propuestos para distinguir ambas entidades, como la tasa de conversión a formas bipolares clásicas, mayor en el trastorno bipolar no especificado, no son valorables transversalmente.

Ante la posibilidad de incorporar una variante de la disregulación emocional como categoría diagnóstica al DSM-5 (temper dysregulation with dysphoria), algunos autores han alertado acerca de la escasa especificidad de este síndrome respecto a otros diagnósticos ya existentes en psiquiatría infantil como el tratostorno negativista-desafiante. En nuestro caso, es el solapamiento sindrómico con el trastorno bipolar no especificado, constituido en torno a los síntomas de disforia, lo que arroja dudas sobre su independencia nosológica. Esperamos que futuros estudios permitan delimitar más sólidamente los trastornos del humor en pacientes pediátricos y más concretamente en preescolares.

FUENTE: Dr. Jorge Gómez-Arnau y Dr. Javier San Sebastián2Psiquiatría Infanto-Juvenil. Servicio de Psiquiatría Hospital Universitario Ramón y Cajal - Madrid - España.
Actas españolas de psiquiatríaISSN 1139-9287, Vol. 41, Nº. 5, 2013 , págs. 311-313.
Artículo cortesía de la Dra. Ana Gracia Médico Psiquiatra, Vicepresidente FUNDAMEB.VE

martes, 20 de agosto de 2013

¿Puede persona sufrir de trastorno bipolar y esquizofrenia al mismo tiempo?

La esquizofrenia es un trastorno mental donde se presentan los siguientes síntomas:

• Alucinaciones.
• Ideas Delirantes.
• Trastornos de la psicomotricidad.
• APLANAMIENTO AFECTIVO.

Generalmente no se presentan los cuatro síntomas a la vez pero casi siempre el aplanamiento afectivo acompaña bien sea a las alucinaciones o a las ideas delirantes o a los trastornos del movimientos.

El aplanamiento afectivo es casi una constante en la esquizofrenia, esto quiere decir que no hay resonancia afectiva ni hacia la alegría ni hacia la tristeza.

En el Trastorno Bipolar es precisamente un trastorno mental que se caracteriza por alteraciones del estado de ánimo desde la máxima alegría (que nosotros llamamos Manía o Hipomanía) hasta la tristeza más cruda que llamamos Depresión.

El trastorno Esquizoafectivo es una combinación de los dos anteriores, es decir, se presentan alucinaciones y/o ideas delirantes pero no aplanamiento afectivo, sino por el contrario el paciente muestra un estado de ánimo compatible con la Manía o Hipomanía o bien la depresión.

En el trastorno Esquizoafectivo primero se presentan los síntomas compatibles con la esquizofrenia (alucinaciones y/o ideas delirantes) y posteriormente comienzan los síntomas del estado de ánimo.

En el Trastorno Bipolar los episodios comienzan con estado de ánimo compatible con la depresión o la Manía/hipomanía y en algunos casos posteriormente se pueden presentar algunas ideas delirantes.

El diagnóstico no es sencillo y se debe consultar con un especialista psiquiatra para mayor información.

Fuente: Dra. Ana Gracia Médico Psiquiatra, Vicepresidente de la Fundación Mentes Brillantes Venezuela.




El niño acosado en la escuela. Signos y Síntomas de la Depresión Causada por Bullying.

Como padres debemos saber cuáles son aquellos sentimientos y emociones que hacen que nuestros hijos por alguna u otra razón estén presentando síntomas de depresión. Y mucho más aún cuando son causados o generados por bullying o acoso escolar.

Tengamos en cuenta que la depresión en los adolescentes se presenta cuando pasado de la etapa de niños a hombres y de niñas a mujeres, estas situaciones de ansiedad coexisten con problemas de ansiedad, de identidad de género.

Te daremos los síntomas claves cuando un joven está teniendo síntomas de depresión causado u originado por bullying. Ten en cuenta que cuando se está pasando por una situación de bullying, los jóvenes se encuentran débiles y con su autoestima muy debilitada, sin capacidad de reaccionar ante su agresor. Cada día que pasa será más difícil para enfrentar la situación, no tendrá las armas para luchar contra ellos. Y al contrario las armas de su agresor crecerán cada día más y más.

De ahí la importancia de aprender a detectar estos signos y síntomas que te mostrarán con asertividad lo que les está pasando y tu podrás prestarle la ayuda necesaria y conveniente.

1. Presta atención cuando Tu hijo comience a demostrar sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad, o vacío.
2. Cuando presente sentimientos de desesperanza y/o pesimismo.
3. También puede presentar sentimientos de inutilidad, y/o impotencia e inquietud.
4. Mostrarán pérdida de interés en las actividades o pasatiempos que antes disfrutaba y en los juegos que participaba. Los niños y jóvenes estarán bajos de energía y con exceso de fatiga.
5. Dificultad para concentrarse, recordar detalles, y para tomar decisiones
6. Insomnio, despertar muy temprano, o empezarán a dormir demasiado
7. Comer excesivamente o perder el apetito
8. Es muy probable que presenten sentimientos e ideas suicidas o intentos de suicidio.
9. Dolores y malestares persistentes, tanto como dolores de cabeza, cólicos, o problemas digestivos que no se alivian incluso con tratamiento.


Un niño con depresión puede fingir estar enfermo, negarse a ir a la escuela, aferrarse a un padre, o preocuparse de que uno de sus padres pueda morir. Los niños mayores pueden estar de mal humor, meterse en problemas en la escuela, ser negativos e irritables, y sentirse incomprendidos. 

Como estas señales pueden percibirse como cambios de ánimo normales típicos de los niños mientras avanzan por las etapas del desarrollo, puede ser difícil diagnosticar con exactitud que una persona joven padece depresión.

Si haz identificado por lo menos uno de estos síntomas de alerta, debes ponerte inmediatamente en la ardua tarea de empezar a tomar acción sobre las cosas que en adelante harás con tu hijo día a día, cuando la depresión es ocasionada por el fenómeno del bullying.

1. Comienza a practicar actividades o ejercicios físicos moderados. Apoya a tu hijo para que practique un deporte que le llame la atención, o a algún otro evento o actividad que solía disfrutar. Igualmente que participe en actividades religiosas.
2. Ponle metas realistas a tus hijos, metas que pueda cumplir , donde se dividan las grandes tareas en pequeñas tareas .
3. Procura que Tu hijo pase tiempo con otras personas. Con amigos y adultos a los cuales les tenga confianza.
4. Espera que su ánimo mejore poco a poco y no de inmediato. No espere salir de su depresión con un “abrir y cerrar de ojos”. Frecuentemente, durante el tratamiento de la depresión, el sueño y el apetito comenzarán a mejorar antes de que su estado de ánimo deprimido desaparezca.
5. Recuerda que los pensamientos positivos reemplazarán los pensamientos negativos a medida que la depresión responda al tratamiento.

Te invitamos a que todos los días observes a tu hijo comiences a interpretar sus reacciones, sus comportamientos, sus estados de ánimo; así podrás tomar acciones tendientes a detener las señales de impotencia, de frustración y de dolor que se generan al atravesar una situación de bullying o acoso escolar.

Fuente: padresexpertos.com/blog/





La esquizofrenia y el trastorno bipolar. Correlación genética

Una investigación española demuestra que la esquizofrenia y la bipolaridad comparten carga genética.

Resumen

La esquizofrenia  tienen una "fuerte" correlación genética, por lo que es frecuente que pacientes que tienen una de las dos dolencias desarrollen con los años la otra, según revela un estudio internacional en el que han participado científicos del Grupo de Investigación en Psiquiatría, Salud Mental y Adicciones del Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR).

El trabajo, que publica la revista 'Nature Genetics', ha demostrado por primera vez la carga genética asociada a los trastornos psiquiátricos más frecuentes: esquizofrenia, trastorno bipolar, depresión mayor, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (Tdah) y autismo.

El coordinador del grupo español y representante del Laboratorio de Psiquiatría Genética del VHIR y del Servicio de Psiquiatría de del Hospital Vall d'Hebron, Josep Antoni Ramos-Quiroga, ha significado que "por primera vez se cuantifica la carga genética" de estas dolencias, que es muy alta. Y además se confirma, a través del estudio de los polimorfismos del nucleótido SNP), que esquizofrenia y bipolaridad comparten carga genética, así como también sucede, aunque de forma más moderada, entre la depresión y la bipolaridad, la esquizofrenia y el TDAH.

En cambio, la correlación es mucho menor entre esquizofrenia y autismo y entre TDAH y autismo, ha señalado Ramos-Quiroga, quien ha destacado que en un horizonte de diez años se pueda llevar a cabo una terapia más personalizada de estas dolencias, igual que actualmente sucede con el cáncer. En pacientes con una patología psiquiátrica "se podrá evaluar el riesgo de sufrir una depresión y ofrecer un tratamiento psicológico preventivo" para evitar este trastorno, ha indicado.

El estudio International Multicentre persistent ADHD Genetics Collaboration (Impact) se ha basado en una muestra de más de 75.000 pacientes, y ha superado los trabajos anteriores que apuntaban una gran carga genética compartida entre familiares, porque ahora el análisis demuestra que esta correlación trasciende el vínculo de parentesco. También han participado científicos del Departamento de Genética de la Universitat de Barcelona (UB) y del Centro de Inviestigación en Red de Enfermedades Rararas (Ciberer) y del Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG-PCB).

El estudio ha analizado las variaciones del nucleótido SNP, y ahora los investigadores trabajan en el análisis de más variaciones genéticas para encajar el "gran puzzle" de la carga genética en las dolencias psiquiátricas, en que la herencia genómica juega un papel muy destacado, a menudo por encima de factores ambientales y circunstanciales.

"Los resultados son contundentes, pero no concluyentes", se afana en destacar el experto del VHIR, quien señala que el TDAH y el autismo son las patologías que presentan menos heredabilidad compartida y, al mismo tiempo, son las dos patologías de las que se ha recopilado una muestra menor. Esta investigación permite alcanzar nuevas dianas terapéuticas, para en un futuro trabajar en tratamientos farmacológicos más eficientes y personalizados.
Para acceder al texto completo, fuente original en inglés :www.nature.com/ng/index.html